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domingo, 18 de septiembre de 2016

Personaje: Alcides Indriago

Diciembre 2012

Según Alcides Indriago,

“Siempre quise ser comerciante”

En el caso de Alcides, el ejemplo, la constancia y sus sueños, lo hacen hoy uno de los empresarios más importantes de Paria, es un carupanero que no ha escatimado en hacer que sus esfuerzos, beneficien a “su patria chica”,…Carúpano.
Proveniente de una familia numerosa, en la cual Rufino José Indriago González, su padre, engendró diez hijos, tres de su primera unión Valentín, Juan y Petra; y siete con la señora Isabel María Noriega Olivier: Gustavo, Luisa, Elba, Rufino, Arquímedes, Iramis y Alcides.
Su padre, el señor Rufino era comerciante de víveres en el Mercado Municipal de Carúpano, vendía granos, casabe, papelón, tabaco, esteras y mapires. Su madre, la señora Isabel dedicó su vida a la crianza de sus hijos y a ser ama de casa.
Qué recuerdo tiene sus padres?
-Papá era un hombre bravo, firme de carácter y muy noble con unos sentimientos fabulosos, era una persona súper cariñosa. Nos enseñó que para vivir es imprescindible trabajar, sobretodo los varones, estábamos obligados a trabajar con él, y todos los hermanos somos comerciantes, menos Juan y Rufino que ya fallecieron. Mamá era muy noble, nos enseñó a querer a la gente, a entender que todos somos iguales y que debe existir el respeto.
Cómo fue su infancia?
-Muy bella, Carúpano era un pueblo pintoresco, no existían limites para uno andar, yo iba caminado a todos lados, no había peligro. Yo trabajaba de día con papá y de noche estudiaba, porque de pequeño siempre quise ser comerciante.
Estudió su primaria en la Escuela República de Haití y el bachillerato hasta tercer año en el Liceo Simón Rodríguez, luego hizo un curso de Técnico Medio Mercantil, con los profesores Nacho Aguilera, su esposa Esperanza de Aguilera y Belén de Campos, para ese entonces contaba con 14 años y se dedica a trabajar con su hermano Valentín, llevándole la contabilidad y colaborando con las ventas, en un mayor de víveres y en un pilón de maíz, y… hasta cuando era necesario, pilaba.
Por cuánto tiempo se queda trabajando con su hermano?
-Trabaje con él por casi 10 años, luego me fui para Franceschi & Cía. y allí estuve 3 años, era vendedor de materiales de construcción y artículos de ferretería, después se me ocurrió montar el primer auto lavado que tuvo Carúpano, quedaba en calle Carabobo, donde esta el pasaje Colón, pero se trabajaba mucho y se ganaba menos. Entonces el señor Juan Franceschi me ofreció volver al trabajo de vendedor y yo acepté. Después Wilfried Merle me recomendó con Salvatore Piani para trabajar en Seguros La Seguridad y terminé trabajando para Merle en la Constructora Roraima, como Jefe de Campo, muy temprano organizaba al personal y las maquinarias y me daba tiempo para irme a trabajar con el seguro.
Alcides Indriago, deja de trabajar para la construcción y la aseguradora y decide montar un negocio de víveres al mayor, con el dinero que le dieron de la liquidación y una camioneta pick up que le había regalado su papá.
Cómo fue la experiencia de montar el mayor de víveres, que posteriormente se convertiría en Comercial Indriago?
-En los años 80, los comerciantes eran muy pasivos, esperaban detrás del mostrador a que el cliente les llegara a comprar, yo me di cuenta de eso y contraté a un vendedor, lo mandé para la calle a vender lo que le pidieran que yo me encargaba de buscarlo y llevarle lo que querían. Y puse una cuña en radio y un anuncio en prensa que decía: Comercial Indriago el mayor de víveres mas grande del oriente venezolano, y hasta con un slogan…un equipo de gente joven y dinámica. Pues la realidad era que no éramos el más grande porque estábamos empezando y el equipo de trabajadores eran cuatro pela gatos (risas).
Pero la publicidad funcionó en perfecta sintonía con la perseverancia y laboriosidad de Indriago, pues este carupanero para ese entonces con 32 años, contó con el apoyo del señor Juan Font quien llegó hasta a acreditarle. Hoy en día Comercial Indriago posee su sede principal en Carúpano y dos importantes sucursales en Cumaná y Maturín. Y en un ascenso constante abre sus puertas Supermercados Francys I, y Francys II, también mas recientemente el Francys Cumana y el Centro Comercial Galerías Francys
“La Comercial Indriago, los supermercados Francys y en Centro Comercial Galerías Francys, también son mis hijos, son mi creación”.
Cómo hace para manejar todas las empresas?
-Primero creo en los controles y en una gerencia horizontal, es muy importante tratar a todos los empleados con aprecio y mucho respeto. He visto a los empleados crecer, formar su familia, avanzar y hasta soy compadre de muchos, ellos saben que cuentan conmigo y con mi familia, porque ellos también son parte de ella. Por ejemplo desde que comenzamos esta con nosotros Víctor Farías, el empleado mas con mas antigüedad.
Para Alcides Indriago cuál es la receta del éxito?
-Los ingredientes del éxito son nobleza, sinceridad, perseverancia y amor y se fundamenta en el principio de buena fe.
“Yo considero que una persona sin buenos sentimientos no puede llegar a ninguna parte”
Alcides, se define como un hombre tolerante, muy firme, a veces es explosivo pero posee el don de la reflexión inmediata, no se considera rencoroso y olvida muy rápido las cosas malas, se siente muy querido y apreciado y ha procurado a lo largo de su transitar, conservar muy buenas amistades.
Trasciende de sus negocios y acompaña a instituciones e iniciativas particulares que benefician a la comunidad… es un empresario con responsabilidad social. Es un hombre realmente generoso.
“Cuando creo en algo lo defiendo, quien no defiende lo que cree no tiene éxito”
Cómo asumió el haber padecido de cáncer?
-Para mi el cáncer fue un proyecto mas de vida, me animó a vivir. Fue muy duro pero lo entendí como otro proyecto. Todo lo que he emprendido lo he llevado a cabo exitosamente y cuando me lo diagnosticaron decidí combatirlo…y aquí estoy.
“Una vez que se concluye una meta, hay que comenzar otro proyecto”
Alcides Indriago, cree en Carúpano, y con sus inversiones pretende de alguna manera, mejorar la vida del carupanero, es una forma de agradecerle a su pueblo todo lo que le ha permitido hacer y tener, los negocios, la familia y los amigos.
Qué disfruta Alcides Indriago?
-Disfruto mucho los fines de semana porque comparto con mi familia, disfruto el campo y disfruto el silencio, es maravilloso estar solo y tratar de escuchar el silencio, eso te da paz y te ayuda a sentir la presencia de Dios cerquita de uno.
Alcides y Otilia, una verdadera historia de amor y lucha
Estando aun trabajando con Valentín, en el mayor de víveres, Alcides ya había visto varias veces a la maestra Otilia, paseando por el centro de Carúpano, hasta que en un Carnaval se encontraron y comenzó la historia de amor.
En aquel momento Alcides ganaba 400 bs y Otilia 600 por su desempeño en la labor de enseñanza, se casaron teniendo 21 años y desde entonces, todo lo que tienen, es de los dos.
Cómo era la señora Otilia?
-Era todo lo que quería, era seria, simpática, aplomada, cariñosa, supe inmediatamente que seria mi esposa.
Que significa la señora Otilia en su vida?
-Ella es mi todo, mi compañera, mi amiga, mi socia, confío plenamente en ella, es casi mi confidente (risas), mi apoyo total…(suspiro) ella es el punto de apoyo donde formé mi hermosa familia.
Al preguntarle por su familia, por su esposa, hijas y nietos, su rostro se torna pícaro y su mirada se ilumina de una forma muy particular, se logra sentir lo indispensable que son para su vida.
“Otilia y yo siempre emprendemos algo, en común acuerdo”
Como son sus hijas?
-Mis hijas son los cuatro pilares donde yo tengo fundamentado el hogar que comencé a formar con mi esposa. Todas mis muchachas son súper cariñosas, emprendedoras y salieron muy trabajadoras; Gloribel, es de carácter firme, excelente administradora, María José es la sal de la casa, ella le pone sabor a todo!; Francys también muy firme es la hija que no da lidia y Vanessa es un fosforito, metódica y creativa.
Que significa ser abuelo?
-Ser abuelo es buenísimo, te conviertes en un cómplice sin compromisos, te dedicas a disfrutar de ellos, yo tengo 6 nietos y 2 nietas, y todos son distintos y los adoro a todos.
Con la calidez de un carupanero y con la gentileza de todo un caballero, Alcides Indriago hizo que la entrevista se tornara cercana. El esfuerzo constante y perseguir sueños hacen de este hombre un gran ejemplo para muchos que luchan por lo que creen y que desean agradecer con la vida, lo obtenido.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Personaje: Ihsan Salaheldin

Agosto 2013
El empresario Ihsan Salaheldin
Nació en el Medio Oriente y se hizo Oriental
Es suficiente con un recorrido visual por su oficina para entender que aunque este personaje no le recorra la sangre latina por sus venas, lleva a Venezuela en su corazón y en su ser, bustos y retratos de Simón Bolívar, fotos e imágenes propias del trópico y hasta el tricolor nacional son elementos presentes que hacen de este encuentro una cita que permite reconciliarse con nuestro gentilicio.
Ihsan Salaheldin, nació 1948 en Siria, tercer hijo de Fouad y Wadad, para su nacimiento Siria estuvo involucrada en la guerra árabe-israelí, pero el ejército arabe fue derrotado por las fuerzas armadas del naciente estado de Israel. Una serie de golpes militares, iniciados en 1949, minó al gobierno civil y condujo a la toma del poder al coronel Adib Shishakli. Tras su derrocamiento, en un golpe de 1954, las continuas maniobras políticas apoyadas por facciones competidoras en el ejército llevó, finalmente, elementos nacionalistas y socialistas árabes al poder.
Siria se ha caracterizado por ser una sociedad tradicional con una historia pluricultural muy extensa, donde prevalecen los valores familiares, la religión, la educación y el amor al trabajo.
Los padres de Ihsan tuvieron diez hijos, el señor Fouad era comerciante y la señora Wadad dedicada a su hogar y mantener la armonía familiar. Tenía una precaria forma de vida, sin mayores lujos y avocados todos a ayudarse mutuamente en lo que fuera posible.
Ihsan inició sus estudios en la Escuela Al Oruba hasta los casi quince añoscuando decide emigrar a Venezuela en 1963, en busca de mejores oportunidades, pues lo numeroso de la familia y la situación política y social para ese entonces lo obligan a tomar esa decisión.
La inestabilidad política en Siria ya se había hecho cotidiana, y como una forma de matizar las diferencias, sobretodo ideológicas, el presidente sirio Shukri al-Kuwatli y el egipcio Nasser anunciaron la fusión de los dos países, creando la República Árabe Unida, y todos los partidos políticos sirios, así como los comunistas en ese respecto, cesaron sus actividades abiertas. Pero launión no fue un éxito, seguido de un golpe militar en septiembre de 1961, Siria se separó, restableciéndose a sí misma como la República Árabe Siria. La inestabilidad caracterizó los siguientes 18 meses, con varios golpes culminando en marzo de 1963, con la instalación por parte de los oficiales izquierdistas del ejército sirio del Consejo Nacional del Comando Revolucionario, un grupo de funcionarios militares y civiles que asumieron el control de toda autoridad ejecutiva y legislativa.
En este escenario, Ihsan de qionce años, lleno se sueños, con el ímpetu propio de su edad y la fuerza y capacidad de trabajo de su pueblo, llega a Venezuela.
Porque escoge Venezuela?
-Ya uno de mis hermanos mayores se había venido en 1954, él me dijo que Venezuela era un país de oportunidades y me ofreció su apoyo.
“Venezuela me ofrecía más oportunidades, allá en Siria la guerra ponía todo más difícil”
-Cuando me fueron a despedir al Aeropuerto Internacional de Beirut, porque ya me venía para acá, mi papá con lágrimas en los ojos, me dijo: recuerda que te vas a construir y no a destruir hijo y si vas el camino del bien, lo lograrás.
Tras la llegada de Ihsan Salaheldin, Venezuela  iniciaba un nuevo periodo en la democracia nacional con la elección del doctor Raúl Leoni como Presidente correspondiente al periodo constitucional 1964-1969, su mandato se caracterizó por ser un gobierno flexible y de amplia base, por la pacificación del país y por seguir la misma política de su predecesor en el poder, Rómulo Betancourt.
Aunque considera que aprender a hablar español no se le hizo difícil y que las condiciones climáticas se parecían mucho a las de su tierra natal, estaba ante dos escenarios antagónicos y se le reforzaba más la frase que reza… Venezuela es un país de oportunidades.
Que hace al llegar a Venezuela?
-Bueno mientras me instalaba y veía que iba a hacer alquilé en Caracas, por 5 bs una habitación con comida, en una posada de la avenida Urdaneta, hasta que un día conocí a un paisano (árabe) que iba desde Rio Caribe a comprar mercancía, él me contó cómo era el oriente, y sobretodo porque era una tierra prácticamente virgen, me gustó la idea y me vine para Sucre. Y con la ayuda de mi hermano conseguí una casa frente a la Plaza Bolívar número 213, donde queda hoy el Centro de Diagnóstico Integral, allí con quince años vivía solo y monté una venta de artefactos eléctricos.
Para ese momento ya se perfilaba como empresario y comerciante y cómo al carupanero se le complicaba un poco pronunciar su nombre y apellido, problema que solucionó muy fácilmente el joven Salaheldin pasó a ser Saladino, además que dicho nombre a su vez pertenece a un personaje Sirioa quien se le consideró como el salvador del islam por su valentía y honor.
Dos años después dehaber llegado a Venezuela y de haberse instalado en Carúpano, el joven Ihsan y su hermano, logran conseguir la franquicia  para montar un concesionario Chrysler-Dodge y la establecen en el Edificio Saladino desde 1966 a 1978. Y en línea del negocio automotriz se ha mantenido, porque posteriormente en 1978 y hasta el 2002 constituyó otro concesionario de la General Motors que denominó Saladino Motors. En la actualidad, vio como una oportunidad la dificultad que presenta el carupanero para adquirir carros nuevos y él se dedica a vender carros usados de excelente calidad.
Su capacidad de trabajo y su voluntad de ofrecerle a Carúpano lo mejor, se ha visto recompensada con la condecoración de Merito al Trabajo en su Primera Clase recibida en 1986 por parte del presidente Jaime Lusinchi y por la distinción Don Rómulo Gallegos en 1988 dada por su hijo Alexis Gallegos, su importancia como empresario representante de la comunidad árabe también se ha siente reflejada en el año 1977 cuando llega a la Vice-Presidencia de la Cámara de Comercio de Carúpano y hoy por hoy, allí mismo, desempeña el cargo de Director de Relaciones Públicas.
Durante su estadía en Carúpano, el señor Saladino se ha preocupado por la historia de su nueva patria, por resaltar los valores positivos del gentilicio carupanero, por formar empresarios y trabajadores capaces de hacer de esta tierra de oportunidades un sueño tangible y posible, sostiene que Carúpano es algo bello y que no es un pueblo…es una gran ciudad.
Su gratitud hacia Venezuela, lo hace solicitar la nacionalidad, la cual, le fue otorgada en el año 1975, es un árabe carupanero, según uno de sus hijos sumamente terco y testarudo; con una estampa elegante, un acento extraño al hablar pero perfectamente entendible, sus ojos llenos de picardía y alegría le hacen tener un sentido del humor típico y genuino del oriental venezolano, es en sí mismo, una perfecta combinación de los mundos.
“Cuando tengo la razón nadie se acuerda y si estoy equivocado nadie se olvida”
Que significa Carúpano para usted?
-Carúpano… mi corazón, mi vida, mi todo está acá, yo nunca vi nada difícil ni con los carupaneros ni las carupaneras, es un pueblo hospitalario, sencillo, yo me siento carupanero.
“Hoy en día me siento parte de la historia de Carúpano, por todo lo que he visto y vivido durante medio siglo en Venezuela”
Pero su fuerza laboral, no se limita exclusivamente a los negocios, Saladino ha dedicado su vida a su familia y a sus amistades, a formarlas, a establecerlas, a cultivarlas y a disfrutarlas.
En 1974, Saladino realizó un viaje a Ciudad Bolívar y allí le presentaron a la joven estudiante de bachillerato Ada Hassani, pasaron un año de novios, con los improperios propios de los amores a distancia, hasta que decidieron contraer matrimonio y se establecen en donde ya el reciente esposo tenía algo del camino recorrido…Carúpano.
-Ada es una mujer maravillosa, gracias ella pude tener la familia que tengo y que amo, ya tenemos cuarenta años de casados.
De esta unión nacen tres hijos, Samer, Marwan y Wisan, cada uno con un carácter particular. El mayor muy tranquilo, el segundo inquieto y curioso y el menor pacífico y calmado.
“Como padre soy sentimental y cariñoso, mis hijos son mis amigos y mis compañeros”
Que es ser abuelo?
-Ser abuelo es una maravilla, a los dos nietos los disfruto muchísimo, pero cuando llegó la niña encendió la alegría a la casa.

“La familia es la razón de mi existencia”
Por ser inmigrante, Saladino posee pocos nexos filiales en Venezuela, pero con el tiempo ha logrado hacer de sus amistades su propia familia… “yo tengo más amistades que familia”, asimismo la considera su mayor riqueza, su familia y sus amistades; y la única forma de cultivar y de cuidar ese gran tesoro es siendo constante y presente.
El señor Saladino, se caracteriza por su amabilidad y decencia; su sonrisa ya es parte inherente de su personalidad, condición que utiliza para celebrar las cosas bellas que le ofrece la vida; sin embargo su sensibilidad como hombre se manifestó al recordar, el estado delicado de salud que en un momento padeció su hijo menor, su gran mirada se tornó húmeda y su silencio se hizo parte de un recuerdo triste y doloroso, pero ya superado.
“Yo quiero ser un señor mayor sano, no le tengo miedo a la muerte pero  a la vejez sí”
Se asume como un hombre humilde, incapaz de mirar a nadie por encima del hombro, entiende que entoda experiencia y vivencia existe un aprendizaje, disfruta muchísimo tanto un buen galerón como la música árabe, tiene entre sus hábitos trotar todas la mañanas aproximadamente cinco kilómetros, es un ser libre con la capacidad plena de no complacer a nadie.

Su experiencia de vida, le hace valorar a cada instante lo que se le presente, y aun sintiéndose carupanero no olvida a la comunidad árabe a quienes con un fraterno abrazo, los invita todos los días a trabajar y luchar por esta gran Venezuela, a construir sus sueños, a creer y a confiar en el ser humano.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Personaje: Ricardo Mata

Septiembre 2013
Para Ricardo Mata, Cronista del Municipio Bermúdez

“La experiencia debe volverse sonrisa.”

Antonio Marcano, quien fuera en la época de Pérez Jiménez, Prefecto de El Pilar y Domitila Dominga Mata, dedicada a los oficios del hogar, tuvieron nueve hijos, el quinto fue Ricardo. La señora Domitila, siempre consideró que era mejor criar a sus hijos en un lugar más urbanizado que donde nacieron, El Pilar. Y estando Ricardo de meses se vienen a vivir a Carúpano y se instalan en la casa de la familia Mata en calle San Félix. Esta decisión trajo como consecuencia que el señor Antonio, voluntariamente se quedará atendiendo la hacienda familiar en el municipio Benítez, y el contacto de Ricardo con su padre, fue mermando paulatinamente, conserva pocos recuerdos, mas sin embargo considera que su fallecimiento significó una gran pérdida, valorando que sólo tenía nueve años.
Dice que era como todos los niños orientales, curioso inquieto y tremendo. Evoca con picardía cuando con el barro de la calle San Félix, que aun no la habían asfaltado, hacía junto con sus hermanos y amigos peloticas de tierra y las pegaba de las paredes de las casas vecinas.
Al quedar viuda la señora Domitila, se vio en la necesidad de buscar recursos económicos y es cuando en la puerta de su casa monta un puesto de empanadas y hacía arepas por encargo para los restaurantes Choguí y Bostón, sus hijos la ayudaban con la realización, venta y distribución. Su madre siempre tuvo presente una meta, quería que todos sus hijos estudiaran y así lo logró, hoy en día todos son profesionales, mérito que la llena de orgullo y alegría.
Ricardo estudió en la Escuela República de Haití, en la Escuela Artesanal de Carúpano y hasta tercer año en el turno nocturno del Liceo Tavera Acosta, tenía que ser así, puesto que de día trabajaba con su madre y era ayudante de zapatero, hasta que un día le dijo a la señora Domitila, muy convencido del asunto, que necesitaba y quería estudiar de día, porque él sentía que servía para eso. Al recordar esta anécdota su sonrisa se ilumina de nostalgia y risas, era toda una osadía y a la vez una tremendura. Y Ricardo se gradúa en bachiller en humanidades del turno diurno en el Liceo Simón Rodríguez.
Durante su escolaridad, se caracterizó por ser muy buen estudiante, condición que lo ayudó a entrar en la escuela de derecho de la Universidad Central de Venezuela, tal como lo había soñado desde niño. Decidió cursar en la misma casa de estudios también la carrera de Bibliotecología, motivado a seguir el ejemplo de dos amigos carupaneros Carlos Julio Tavera y Luis Alberto Giulliani, que realizaban estudios paralelos, derecho en la UCV y Educación mención Historia en el Pedagógico de Caracas.
Pero logró culminar las dos carreras?
-No, ninguna. Cuando estaba en el primer semestre, ayudé a una señora a cruzar la calle y al momento de agradecerme me dijo que yo me parecía mucho a su hijo que vivía en la Rusia, y a mí me llamó mucho la atención y le pregunte que cómo hacia para llegar hasta allá y me indicó la dirección de la Casa de la Amistad Ruso-Venezolana.
Ricardo se postula como aspirante a realizar estudios universitarios en Rusia y sale seleccionado entre, los 27 afortunados de 105 aspirantes, de nuevo recalca que sus calificaciones de bachillerato lo ayudaron mucho.
Qué dijo la señora Domitila de la idea de irse tan lejos?
-Cuando me enteré que salí seleccionado, me vine inmediatamente a Carúpano y le conté y me dijo: de verdad quieres irte? Si, le respondí. Y no hay nada que te lo pueda impedir? No, nada… y me dijo: anda, no quiero que mañana en caso de fracasar digas que yo te tronché tus estudios. Y esa frase marcó mi vida para siempre…no me permití fracasar en mis estudios. Me fui a Rusia con permiso de mamá pero sin la venia de mis hermanos, ellos no estaban de acuerdo.
En 1983, Ricardo Mata se gradúa en la Escuela de Ciencias Históricas en la Universidad Estatal de Veronezh, en Rusia con el título de Master Off Arts History Science. Permanece 6 años en ese país, y durante su estadía conoce a Svieta, una joven rusa, de quien se enamora y con quien contrae matrimonio casi inmediatamente después de graduarse. Expresa, que a ella le debe su carrera, por su gran apoyo y compañía.
Ricardo regresa a Venezuela y deja a su esposa embarazada, en Rusia, por medio de cartas manuscritas se comunicaban y se profesaban amor, hasta que se enteró por esa misma vía que su hija había muerto al nacer y su amada Svieta pocos días después de haber parido. Siente que ahora el gran reto que le pone la vida es regresar a Rusia y visitar la morada de estas dos damas que marcaron su vida y que le es imposible olvidar.
“La partida de las dos, significó mucho para mí, pero lejos de deprimirme fue como un impulso para seguir haciendo las cosas bien”
Cómo se inserta en el campo laboral?
-Bueno, Luis Adonis Romero, que en ese momento era el jefe del Departamento de Antropología de la Dirección de Cultura del Estado Sucre, me ofrece el cargo de antropólogo I y allí llego hasta el tercer escalafón, también fui jefe del Departamento de Antropología del Ateneo de Carúpano, institución que me brindó un gran apoyo al igual la señora Rosa de Bethermyt. También colaboré en la creación de la Asociación de Cronistas del estado Sucre, en el Museo Histórico de Carúpano, soy presidente de la Academia de la Historia capitulo Paria y desde el 2007 me nombran Cronista del Municipio Bermúdez.
Desde hace 17 años se despeña como docente de Historia de la Cultura en la Universidad de Oriente, es doctor en Ciencias Sociales, forma parte de los investigadores del Instituto de Estudios Étnicos y Tradicionales de Paria, ha organizado coloquios y jornadas de historia. Nunca se ha desvinculado de su gran pasión… el conocimiento y la historia
Durante todo su desarrollo profesional, Ricardo se une con una carupanera, con quien tiene tres hijos, a quienes ama y les dedica su vida, junto a su historia y sus libros.
Ricardo, su hijo mayor, es actor, adora el teatro y posee una alegría que lo caracteriza. A Rosalys Svieta, la define como una mujer seria, muy curiosa y con un carácter especial, tiene un noble corazón y su gran valor es la persistencia. Andreina, al igual que su hijo mayor, es muy alegre, se ríe mucho… “si risa trona en las montañas abrigan Carúpano.”
“Mis hijos son todo para mi, todo en mi vida, mi vida gira en torno a ellos”
Ricardo Mata, disfruta mucho estar en su casa y leyendo en una hamaca. Admira la poesía y la posición ante la vida de Pablo Neruda. Invierte tiempo reflexionando sobre la obra del libertador. Prefiere la salsa como género musical pero se deleita recordando con los Beatles y los Bee Gees y producto de toda su inquietud, escribe poesía y cuentos infantiles.
“La experiencia enaltece al ser humano, la vida es un tamiz, que depura y filtra, y la única forma de ser humilde, condición que aplaudo fuertemente, es acumulando vivencias.”
Ricardo, para sentirse vivo, trajina las calles para percibir la diversidad, trajina la lectura para volver a la experiencia. Y usa esa experiencia de la página trajinada y del libro leído para nutrirse siempre, hasta de él mismo. “La experiencia debe volverse sonrisa.”
-A Carúpano le debo todo, y muy a pesar de lo que me ha tocado vivir, sigo creyendo en Carúpano. Los sueños son esperanzas, sueño con seguir predicando la bondad, todos los días, aceptando al otro y erradicando el odio. La vida es una constante lucha y esa esperanza es el sueño de ver a Carúpano ser una tierra feliz, donde quepan todos. En el siglo XIX se decía que Carúpano era una tacita de oro, por cómo se veía en la noche desde el mar… todo alumbrado. Así sueño que sea de nuevo.
El cronista, ve con preocupación la pérdida de la identidad carupanera, afirma que no se ha sabido valorar la ciudad, ha habido muchas injusticias, destruyendo siempre lo construido. Y que al no haber sentido de pertenecía no puede haber identidad, es necesario que exista un proyecto de ciudad visualizado de cerquita. El carupanero tiene que querer más a su tierra, a su gente, a su historia; durante mucho tiempo este gentilicio no solo en el territorio nacional sino en el mundo entero, fue una referencia de progreso.

Con su mirada clara y su particular cortesía, Ricardo se nos presenta como un hombre libre, sin grandes apegos, donde el silencio es parte de su lenguaje y la importancia histórica, parte de su ser. En un personaje sentimental, que con el trajín de la vida ha aprendido a ser profundamente bueno, sencillo y agradecido.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Personaje: Gustavo Rodríguez

Noviembre 2013


Gustavo Rodríguez, clarinetista, zapatero, masón, y mencionado como cronista de la ciudad

Muestra de esfuerzo y la constancia

Parte de la historia de Carúpano, está escrita por la llegada de ¨Los Corsos”, inmigrantes europeos que impregnaron estas tierras vírgenes y fértiles de nuevos hábitos y le dieron un giro al que hacer comercial de la época. Hasta hace menos de un siglo, Carúpano era un productivo paraje del oriente del país, divido en castas, en clases sociales, siempre conservando sus manifestaciones de solidaridad y su particular alegría… muchos de sus habitantes narran hoy sus recuerdos y sus vidas se vieron marcadas por la estadía de éstos extranjeros que se radicaron en buena parte de Paria. Tal es la historia de Gustavo Rodríguez, reconocido clarinetista, zapatero, masón, y mencionado como cronista de la ciudad.
Con 90 años de edad, Gustavo Rodríguez, evoca su pasado con una firmeza única, se recrea en momentos puntuales, se torna notablemente emocionado al permitirse detener el tiempo gracias a su memoria, cuenta que tiene dos fechas de nacimiento una dicha por su abuelo y otra correspondiente a la data que se conserva en la iglesia al momento de su bautismo, lo cierto es que sendas fechas coinciden en el año… Gustavo nació o el 17 ó el 19 de noviembre de 1924.
Para ese entonces, las familias privilegiadas económicamente poseían haciendas, tierras, comercios y bienes, esta bonanza financiera estaba rodeada de excesos, era común, distinto a ser normal, que algunos de los miembros más representativos de la estirpe, sin ánimos de generalizar, tuvieran más de una mujer, incluyendo a su esposa, y por consecuencia varios hijos… los reconocidos y los ilegítimos.
En este escenario, comienza la historia de Gustavo Rodríguez, quien nació en la población de Chaguaramas del Pilar, hijo de Rafael Cerisola e Hipólita Rodríguez, tuvo once hermanos (ya muchos perecieron) de los cuales, tres eran de mamá y papá y el resto de su padre en sus andanzas legales o no.
Gustavo era nieto de don Octavio Cerisola, destacado caballero de la ciudad de Carúpano en el siglo XIX, diplomático y comerciante, fue Cónsul y Vicecónsul de España y México en Carúpano, fundador de la Casa de Comercio "O. Cerisola Ruiz", llamada popularmente “La Casa Dorada”, propietario de "Los Negritos de Cerisola"
A la edad de cuatro años, Gustavo, fue separado de su madre doña Hipólita, y trasladado a Carúpano, para qué como sus hermanos, comenzara a familiarizarse con los oficios de “La Casa Dorada”, desde esa edad recuerda que hacía mandados entre los otros comercios…asimismo evoca cuando con su escobita tenía que barrer la casa de la familia donde vivían todos… “era una casa larguísima, enorme, cuando la barría sentía que no tenía fin”.
“Tuve una infancia llena de tropiezos”
Pese a los escasos recuerdos de sus padres, dice que su mamá, Doña Hipólita era muy cariñosa y siempre le daba buenos consejos, mientras que su papá Don Rafael, era brusco, muy duro y de carácter fuerte.
En la casa de Don Octavio, habían habitaciones con centenares de libros, y a Gustavo sin saber leer, siempre les llamaron la atención y se ponía a organizarlos por orden de su abuelo, dice que de allí su gran pasión por leer y conservarlos, porque hoy en día, en su casa, también tiene muchísimos libros y ordenados como aprendió.
Por trabajar en “La Casa Dorada” y ayudar en los oficios de la casa de la familia usted recibía algún tipo de pago?
-No, mija…yo era el ilegitimo, nada de pago, puro regaño.
Estudiar en aquel momento era un privilegio y Gustavo no lo gozaba, por no ser un Cerisola reconocido legalmente,…. “un día, mi abuelo Don Octavio, le estaba tomando la lección a uno de mis hermanos, yo estaba viendo apoyado en mi escoba, cuando terminó con él, me llamó y dijo, vente tú, vamos a tomarte la lección. Yo no sabía nada, nunca había leído, pero no podía contestarle y me acerqué… menos mal que el libro tenía dibujitos y me dijo…qué dice aquí? Y yo viendo el dibujito dije…nido. Mi abuelo se alegró y me siguió preguntando y aquí?... el dibujo era una pata, pero algo me decía que así sonaba feo y que no lo dijera…. Y pensé y le dije… pie!
Este evento significó que a Gustavo lo inscribieran en la Escuela Primaria Municipal de Berta Ortiz y Avelina Silveira, y así comenzó a saciar su curiosidad por el conocimiento, asunto que no ha mermado pese a sus 90 años.
Pero no todo, podía ser tan duro para el niño Gustavo, su carisma y su sencillez hicieron que su tía, la señorita María Cerisola, se encariñara con él y se lo llevó a su casa, dice tener mucho que agradecerle y la recuerda con muchísima admiración y respeto.
Luego estudió hasta sexto grado en la Escuela Graduada para Varones Alejandro Ibarra, la continuación de sus estudios se detuvo por un tiempo, porque comenzó a trabajar como aprendiz en corte de zapatería con el señor Cesario Espinal y posteriormente se empleó con Roberto Cabrera en la zapatería Sandrea, donde llegó a la etapa más distinguida de la fabricación de calzado, era modelista. “Mis modelos eran tan buenos y bonitos que desde Valencia y Caracas venían a comprármelos para colocarlos en las zapaterías de allá”.
Aunque ya se había insertado en el mundo laboral y había obtenido cierto reconocimiento en su oficio, Gustavo continuaba con su afán  de aprender y comenzó a estudiar en la Escuela Nocturna de los Hermanos Tenorio Álvarez (hoy en día Tavera Acosta) unos cursos que aunque no lo iban a profesionalizar, si le iban a contribuir muchísimo en el desempeño de cualquier oficio y cursó, comercio, contabilidad, taquigrafía, matemática y castellano.
Quizás por su propia historia de vida, siempre ha estado del lado de la igualdad y la equidad, punto que no existía con esta oportunidad de estudio en Carúpano, porque era para aspirantes masculinos exclusivamente, pues Gustavo junto con unos amigos, se organizaron y dieron la lucha para que incluyeran a las damas y así poderles ofrecer las mismas oportunidades.
“Logramos que fuera mixto, salíamos con un diploma y los profesores nos ayudaban a buscar trabajo en las casas de comercio de Carúpano”
Gracias a sus estudios, el señor Roberto Cabrera consideró que Gustavo le era más útil ayudándolo en la contabilidad y administración de la fábrica de calzado Sandrea, funciones que desempeñó satisfactoriamente durante un tiempo, hasta que su jefe enfermó y se fue a vivir a Caracas para educar a sus hijos… “y yo me quedé con la venta de calzado”.
Estudiar y trabajar no era suficiente para el curioso Gustavo y sentía la necesidad de incursionar en otro ámbito y para ese entonces abrieron una Escuela de Música nocturna… “cuando me fui a inscribir, el director que era Luis Lyon, me dijo que había llegado tarde, pero como yo quería aprender, aunque no estuviera inscrito iba todas las noches a ver como daban las clases, mecánica instrumental lo daba Jesús Arismendi y la teoría Luis Lyon”, hasta que de tanto insistir y en vista de su perseverancia ingresó a la escuela musical. Y se especializó en clarinete.
Carúpano respondía a una efervescencia social, no solo en el ámbito comercial, sino también en otros aspectos, grandes poetas, escritores, políticos y músicos, académicos, doctores… en fin… grandes pensadores y hacedores de la historia.
A los 24 años, y gracias a su incursión en el mundo musical, entró en la masonería, “es una institución que contribuye a la formación del hombre en todos sus aspectos”: Se ordenó como masón el 17 de diciembre de 1947, día en que se celebró el tricentenario de Carúpano, a los seis meses dentro de la institución es nombrado, Secretario y al año Venerable Maestro…. Después de 66 años en la masonería, Gustavo Rodríguez posee el grado más alto a nivel nacional, el de Grado 33 Kadosh y se desempeña como Orador Fiscal.
Cuando Gustavo se consideró estable, se hizo cargo de su madre, la busco en su pueblo natal y la trajo hasta Carúpano, donde ya había comprado una casita, para vivir con progenitora y la familia que deseaba formar. Pero su generosidad no se limitó a sus familiares directos, también se hizo cargo se todos sus sobrinos y con orgullo y lágrimas en los ojos, sostiene hizo todo lo posible para que todos fueran profesionales.
Gustavo tuvo dos uniones sentimentales, la primera de ella fue con la señorita María Auxiliadora Rivera, quien era nieta de un hermano de su abuelo y conoció en El Pilar, cuando él fue a tocar su clarinete, al poco tiempo se casaron y lamentablemente fallece a los 10 años de matrimonio, de esta unión quedaron dos hijos Rosita y Héctor José, con el pasar del tiempo, Gustavo vuelve a apostar al amor y se une con su prima Coromoto Cerisola. Recalca con particularidad énfasis que sus sobrinos, de quienes se hizo cargo desde temprana edad…también son sus hijos.
“Todos mis hijos son mi todo”
Que se siente ser abuelo?
-Tengo como 20 nietos, ser abuelo es una alegría que no cabe en el corazón
Gustavo Rodríguez, también incursionó en la política, pertenecía a la Asociación Juvenil Venezolana, organización de trabajo clandestino perteneciente a Acción Democrática, tras la caída del General Marcos Pérez Jiménez y en vista de su labor es nombrado secretario del Concejo Municipal y encargado de organizar el archivo, donde se jubiló tiempo después.
Fue uno de los jóvenes que contribuyó a la creación del Colegio Universitario de Carúpano donde logró graduarse de Técnico Superior en Comercio.

Gustavo Rodríguez, ni olvida su historia ni esconde su pasado, es un ejemplo de lucha, de ciudadanía, de amor y de constancia, ya sus sueños se remontan a su descendencia, sus preocupaciones ya no le pertenecen, sus seres queridos se preocupan por él, su vida, es digna de contarla y de detenernos lentamente en cada detalle y es que el Carúpano de ayer, se va armando cual rompecabezas gracias a las experiencias y recuerdos de aquellos que nacieron a principio del siglo pasado.



Personaje: Joanna Real García

Agosto 2013


Joanna Real García, Gerente General de Autocamiones Real

“Soy una mujer que sirve para todo”

Joanna es una joven empresaria carupanera, de tez blanca como las nubes de infancia, su mirada es más clara que el cielo azul propio de esos días en que se siente que todo va a salir bien, su sonrisa sincera como ella misma, es templada y estoica por su historia…es una mujer de una sola pieza.
Joanna nace en Carúpano, hace 38 años, es la hija mayor del comerciante Fredy Real y Thais García, que aunque siendo maestra normalista, dedicó su vida a establecer con gran ahínco a su familia.
-Yo no solo fui la hija mayor, sino la nieta mayor y la sobrina mayor. Por eso, todos me tenían súper consentida, según mi familia, yo llego a dar la alegría. Mi abuela materna Paulita Marengo me enseñó a pintar, a cocinar y en todo lo que se me ocurría, ella me ayudaba.
Pero ser la primera hija, nieta y sobrina, también trajo consigo grandes responsabilidades?
-Claro, imagínate yo siempre he tenido que dar el ejemplo. Y mi papa me inculcó el rol de cabeza de familia… a pesar de ser mujer, él confió en mí, quizás vio que yo tenía cualidades para asumir esa tarea.
Su escolaridad comienza, como la de muchos carupaneros, en manos de la maestra Machichía, con ella se preparó desde los cuatro hasta los seis años. Luego ingresa al Grupo Escolar República de Haití, con una carta de recomendación hecha por Machichía, que decía que la niña estaba preparada para entrar directamente en segundo grado…y así fue.
“Recuerdo el cable trenzado de Machichía…yo no jugué con plastilina”
Pese a que su primera etapa de vida,trascurre sin la presencia del tradicional jardín de infancia, Joanna siempre se caracterizó por ser inventora…condición que ha llevado consigo a lo largo del tiempo.
Inicia su bachillerato en el Liceo Simón Bolívar donde estudió hasta tercer año, y la cambian de institución, con el propósito de mejorar su disposición ante el estudio al Liceo José Francisco Bermúdez donde egresa como bachiller a los 15 años, pero para sorpresa de todos, sus compinches también emigraron con ella.
-Yo nunca he sido muy amiguera, pero si tengo muy buenos amigos y amigas, en cada momento de mi vida me he conseguido con excelentes personas.
Cuál es la lección de vida que te han dado tus padres?
-Papá siempre me formó como una mujer independiente, y para lo que soy hoy en día… una mujer que sirve para todo, para la casa, como mujer y para trabajar. Ante cualquier situación papá siempre me ha mostrado lo malo y lo bueno y me decía… la última palabra es tuya. Él me enseñó a tomar mis decisiones.
Las lecciones que le ha dado el señor Fredy a su hija mayor comienzan en el día a día, en el trabajo contante y en un persistente esfuerzo, la relación entre ambos es digna de admirar, los dos se complementan y apoyan, ella es capaz de decirle a su padre cosas que ninguna hija diría jamás.
-Mamá me enseñó a ser mujer en todo, ella me formó para ser una mujer de hoy, aunque ella fue criada para ser de la casa, ella supo ofrecerme los insumos necesarios para ser una mujer actual.
“Gracias a las lecciones de mis padres, soy la mujer que soy hoy”
Mientras estudiaba, Joanna siempre soñó con ser arquitecto, aptitud concedida en parte por la capacidad creadora estimulada por su abuela Paulita y por la necesidad de ver cristalizada en ella la carrera, que por cuestiones ajenas a su voluntad, su padre no pudo culminar.
A los 15 años se va a vivir a Caracas, y se inscribe en la Universidad Santa María para cursar Administración de Empresas… “pero no aguanté tres meses, lloraba todos los días y me regresé a Carúpano”.
Tras dos años sin estudiar, un día, el señor Ñito Cabrera, le comentó a su amigo Fredy que sus hijos se iban a estudiar a Puerto La Cruz, y el papá de Joanna inmediatamente se lo contó a su hija, con la intención de que solo averiguara cómo era eso, no solo obtuvo la información sino que se fue con sus amigos y logró el título de Técnico Superior Universitario en Administración mención Mercadeo, su intención era continuar estudiando, pero para ese momento su padre, estaba pasando por situaciones complicadas con la empresa familiar, Autocamiones Real y le pide que se venga porque realmente la necesitaba.
“La vida de estudiante universitario no tiene comparación con nada y hay que aprovecharla”
Joanna retorna a Carúpano hace catorce años y asume la responsabilidad de Supervisora de Cobranza de la empresa, cargo que ejerce durante siete años, cuando al salir su padre de Autocamiones Real, es ascendida, a Gerente General,  desde hace siete años se encarga de garantizar el buen funcionamiento, de engranar los departamentos, de estar al día con las exigencias legales, es la imagen ante el proveedor Ford y de la empresa, es según ella, un trabajo tras bastidores pero indispensable.
Como ha sido la experiencia como trabajadora?
-El hecho de trabajar en la empresa, le da a uno muchas relaciones y eso te enriquece mucho como persona, hay que saber de todo y saber tratar con todo el mundo. Pero también ha sido fuerte, en el sentido de asumir responsabilidades, el no equivocarme, en tomar las decisiones correctas sobretodo porque de mi depende la estabilidad de 47 empleados directos.
Joanna comparte responsabilidades con su hermano Fredy, con quien establece una perfecta relación instrumental basada en la optimización del funcionamiento de la empresa familiar
-Papá nos dio la confianza de llevar la empresa, a Fredy y a mí, siempre bajo su supervisión y consulta.
Como miembros de la familia y trabajadores de una misma compañía, los hermanos Real García han logrado articular en perfecta armonía, la comunicación, el respeto y la consulta. Forman un excelente equipo de trabajo y la mejor muestra de ello es la gran satisfacción de todos, al sentir que el norte de la empresa continua siendo el mismo con miras absolutas de renovación y mejoría.
Su relación con sus otros dos hermanos Luana y Robert, es distinta pero excelente, Joanna está consciente que es su apoyo y que funge como una especie de segunda madre para ellos, dado por la diferencia de edad.
Joanna comparte su tiempo entre las responsabilidades laborales y ser el pilar de una hermosa familia, está casada desde hace doce años con José Leonardo Termini con quien tiene tres maravillosos hijos, Paulina… la mayor, extrovertida, inventora, inquieta. Martina, introvertida, profunda y amante de la verdad y Massimiliano el amor hecho niño, pícaro y simpático.
Que es José Leonardo en tu vida?
-Él es mi equilibrio, mi complemento. Yo soy explosiva, temperamental…el me calma, me controla. Es un hombre muy firme y culto, lo admiro mucho.
La admiración por su esposo y evidente amor que le tiene, se le ve en la mirada, plena de alegría, de recuerdos, de sueños y de una vida por delante junto a él y a su naciente familia.
Está consciente de la importancia del núcleo familiar, así como ella lo vivió, apoya, estimula y motiva a sus hijos…a quienes, junto con su esposo, están sembrando los valores del trabajo, la honestidad, la verdad y la comunicación.
“Nunca he dejado de estar enamorada de él desde que lo vi, la primera vez”
Para poder ejercer con éxito los roles que ha asumido, tanto el de mujer como el de empresaria, se ha apoyado muchísimo en su madre, con respecto a la crianza de sus hijos, la señora Thais representa para ella,más que su progenitora, más que aquella maestra capaz de entrenarla en al arte de ser mujer, Thais es insustituible e indispensable en el crecimiento y en las sonrisas de la familia Termini Real.
Su compromiso no es exclusivo del plano laboral y familiar, gracias a su inventiva y a su fascinación por organizar eventos, Joanna es el motor de un nuevo movimiento que involucra a la sociedad carupanera en el Carnaval Internacional.
De donde surge la idea de formar parte del Carnaval?
 -La idea sale básicamente de las mujeres de la familia, cada una con una bata negra le dio vida a una bruja y salimos como en una especie de comparsa el lunes de carnaval hace ya algún tiempo, a los amigos les fue gustando la idea y nos fuimos organizando ya tenemos cuatro años saliendo en el desfile de la Noche de Brujas, comenzamos 10 personas y este año fuimos105 participantes.
“El Carnaval no es para carupaneros, es de carupaneros”
-Si de verdad yo soy carupanera, tengo que hacer el carnaval, formando parte de él, no nada más quedarme sentada esperando que pase el desfile…el carnaval hay que hacerlo.
“Carúpano es un pueblo, que aunque no ha evolucionado en el tiempo…tiene mucho que ofrecer. Hay que aprender a conocer sus virtudes y bondades y complementarlas con el resto del mundo”
Su preocupación como ciudadana no solo es por el carnaval y por su tierra natal, también considera que la mujer de hoy en día es la responsable de la descomposición de la sociedad… “nosotras, las mujeres… somos los verdaderos pilares de la familia y así como es necesario salir a trabajar también lo es dedicarle tiempo a nuestros hijos”

La coherencia humana es una de las condiciones más admirables, y la vida de Joanna me permite constatar una vez más, que siempre existe un norte y que conocerse a sí mismo, sus limitaciones y sus capacidades es lo único que garantiza la pulcritud del ser, con sus aciertos y errores… Joanna no solo es carupanera, es mujer, madre, empresaria y ciudadana… es un ejemplo a seguir… es una de esas personalidades que conviene conservar para no dejar de aprender nunca.


martes, 5 de julio de 2016

Personaje: Jaime Villarroel

Noviembre 2012


Para el Obispo Monseñor Jaime Villarroel

Toda la vida es una crisis

Con todo el misterio que implica conocer la vida de alguien, la vida de aquel personaje que dedica su tiempo al otro, a la iglesia y al bien, fue de por sí un gran reto,… humanizar al Monseñor Jaime Villarroel encargado de la Diócesis de Carúpano, que mas allá de ser la máxima autoridad católica en la Península de Paria, fue y es un hombre de carne y hueso.
El Monseñor Jaime Villarroel, nace hace 50 años, en la población de San Juan Bautista, Isla de Margarita, en el seno de una familia humilde hijo de Corina Ramona Rodríguez y Fermín Villarroel, en compañía se sus cuatro hermanos, Fermín, Milagros, Argenis y Carolina.
Su madre Corina, mujer con un gran temple, se dedicó al hogar, no descuidó ni por un segundo los estudios de sus cinco hijos, a todos los guió siempre hacia la iglesia. Jaime el segundo en nacer, dice que el mayor legado que le dejó su progenitora, es el valor al respeto, al trabajo y a la sinceridad de la familia.
Fermín Villarroel, su padre, hombre de pensamiento comunista, nunca tuvo ningún tipo de injerencia en la crianza de sus hijos, le dejó esa labor a su esposa. Agricultor apasionado y trabajador constante. A todos sus hijos les enseñó el hábito por la lectura, al verlo leer todos los días el periódico.
Cómo fue la infancia del Monseñor?
-Normal, como la de cualquier niño oriental, jugábamos trompo, volador y hacíamos mucho deporte. Nosotros éramos muy tremendos, nos íbamos a comer las frutas de los sembradíos de los vecinos y mamá nos daba palo por todos lados.
“Cuando mamá nos pegaba, le preguntábamos que por qué lo hacía, y ella respondía, que por si acaso íbamos a hacer algo malo”.
Cuando Jaime Villarroel era niño, por lo menos en San Juan Bautista, no existía el preescolar, pero recuerda perfectamente a la maestra Aurora que lo preparó a “fuerza de sangre con palo” para que comenzara su instrucción primaria, de primer a tercer grado en la Escuela Concentrada de Punta Cují, y de cuarto a sexto grado en la Francisco Fajardo, pero como la señora Corina era muy celosa con sus hijos, al llegar al bachillerato, los inscribió en el Liceo Gaspar Marcano, que le quedaba al frente de su casa y así, podía, controlar la hora de entrada y de salida y hasta con quien se detenían a hablar antes de irse a su casa.
Aunque su vinculación con la iglesia fue desde muy niño, la vocación del sacerdocio no se le revela aun, como todo estudiante tenía la ilusión de estudiar ingeniería o física, y cursando quinto año de bachillerato, el joven Jaime se le declara a su primera novia, pero tal fue el susto, que la relación solo duró 15 días, él mismo la denomina como una experiencia dolorosa.
A principios de los años 70, pasa a ser parte, junto con sus hermanos y su madre, de un grupo de la iglesia que se llamaba El camino Neo-catecumenal, que se encargaba de propagar y encontrar la fe en Dios en distintas comunidades de la isla.
Estando en el movimiento suceden dos hechos importantísimos, el primero de ellos, es haber conocido a su párroco, José Antonio Constela, un gallego inolvidable que lo acompañó a dar sus primeros pasos dentro de la iglesia. Y el segundo fue haberse hecho amigo de Janio, un joven carismático, que sentía el deseo de ser misionero, pero a la vez le encantaba irse de farras y parrandas. Según Jaime, Janio vivía en una encrucijada, y a los 21 años, en compañía de Fermín el hermano mayor del monseñor, tuvo un accidente donde lamentablemente perdió la vida.
Que significó la muerte de Janio en su vida?
-Me impactó mucho, me estremeció, yo en ese momento me había apartado un poco del movimiento, pero vi la necesidad de pasar mi dolor refugiándome en la palabra de Dios. Su muerte me hizo despertar y tomar en serio mi vida.
Cómo tomar en serio la vida, siendo tan joven?
-Bueno ir buscando y probando lo que creía conveniente, para mi el sacerdocio nunca fue una opción, me fui a Mérida a la Universidad de los Andes a estudiar Ciencias Aplicadas, aguante seis meses, pero me di cuenta que no era mi vocación, me sentía realmente incómodo, de allí me fui al IUT de Cumana para probar con la carrera de Electrónica y tampoco. Finalmente regreso a Margarita y me pongo a estudiar en el IUTMAR de la Salle y a los 21 egreso como Técnico Universitario Superior en Mecánica Naval y no solamente regreso a mi tierra natal sino también al movimiento de la iglesia.
En este segundo encuentro con el movimiento El camino Neo-catecumenal, lo envían a un encuentro de misioneros en Maracaibo y es allí donde le hablan por primera vez de la vocación sacerdotal.
Que sintió cuando le ofrecieron ser sacerdote?
-Sentí un balde de agua fría, entré en una crisis profunda, yo soñaba con formar una familia y ser un cristiano comprometido, pero no sacerdote.
“Podía ser misionero laico, pero no quería ser cura”
Después de regresar de Maracaibo y ya con 22 años, Jaime Villarroel, se enamora por segunda vez, y se establece en un noviazgo conflictivo y dependiente. La familia de su novia y la suya eran muy cercanas, eran vecinos y confluían en el movimiento de la iglesia también, luego del noviazgo, la relación entre las familia se convirtió en puro enfrentamiento, en vista de las circunstancias intentó terminar esta relación tres o cuatro veces, pero fue infructuoso, por que ella se ponía a llorar y él no era capaz de hacerle daño.
“En el año 85 Juan Pablo II convoca La jornada de la Juventud y mi hermano que también estaba en el movimiento, se ofrece y va a Roma…luego me doy cuenta que quien tuvo que haber ido era yo”
Y no ejerce como TSU en Mecánica Naval?
-Si claro, me llamó un compañero de estudios, para decirme que necesitaban un maquinista en un barco atunero de origen español, y allí vi la oportunidad perfecta para poner distancia con mi novia y con la iglesia, quería hacer mi vida.
Como fue la experiencia navegando?
-Fue terrible, la vida del marinero es muy dura, ver que la mayoría de mis compañeros de travesía dedicaban su tiempo al llegar a tierra firme a las drogas, alcohol y mujeres, hizo que rezara todos los días, que me recordara de lo que me dijo muchas veces mi párroco Constela, “Jaime acuérdate de Pedro”…y entendí que Pedro muchas veces metió la pata, pero aceptó que se equivocó y se entregó a la misericordia de Jesús. Casi no pescábamos y pasábamos mucho tiempo sin atracar, yo rezaba mucho, en el fondo sentía que todo eso pasaba por mí, yo no le veía sentido a la vida, sentí que me había alejado de todo lo que para mi era importante.
Cómo qué le había perdido el sentido a la vida?
-Si, yo me daba cuenta que Dios me estaba llamando, le pedía valentía y una prueba, aunque no quería, le ofrecí irme al seminario. En ese momento el capitán nos dijo que íbamos a parar en Ecuador para cargar alimento, esa era la señal, era mi oportunidad de irme a Venezuela, pero me dio miedo y no hice nada para bajarme. Luego fuimos a Panamá y allí si me bajé, inmediatamente me fui a una iglesia y hablar con el cura y me sentí muchísimo mas tranquilo.
“Dios me hizo ver que si yo no me bajaba del barco en ese momento el próximo puerto era el infierno”
Que pasó cuando llegó a Venezuela?
-Lo primero que hice fue buscar a mi párroco Constela y le dije que venia del fracaso, con el rabo entre las piernas, que había entendido, que el sacerdocio, era el camino de mi vocación. También corté con mi novia y me sentí liberado, eso fue un signo de Dios, lo pude hacer con valor y respeto. Entonces pasé siete meses de mi vida dedicado a mi parroquia antes de ser seminarista.
Y cuándo entra al seminario?
-Para entrar al seminario, fui a un encuentro de cuatro días de exámenes para la admisión y yo respondí adrede todo malo, pero sin embargo salí seleccionado y entro a formar parte del Seminario San José del Hatillo, de vocación adulta, allí hice tres años de filosofía y cuatro de teología.
Casi a punto de ser Sacerdote y ya ordenado Diácono, Jaime Villarroel queda huérfano de madre, fue un momento sumamente duro que unió a sus hermanos, los animó a seguir adelante y a descubrir el significado de la familia.
Su madre fallece en medio de una crisis matrimonial, a raíz de su enfermedad, el señor Fermín insiste en reconciliarse con la señora Corina, pero ya era demasiado tarde y es cuando, aunque con ideas comunistas y adversas a la palabra de Dios, decide acercarse a la iglesia, y hasta llegó a confesarse varias veces ante su propio hijo, ya ordenado en sacerdocio.
Que significa para un sacerdote quedar huérfano?
-Fue muy doloroso, sobretodo sentir su ausencia, pero sin embargo prediqué en el entierro de mi madre, de mi hermano y de mi cuñada, para mi fue un orgullo,…que mejor homenaje pude haberles dado a mis seres queridos.
“La iglesia me formó como persona y como sacerdote, le tengo tanto que agradecer como a mi madre y a mi padre”
Al sacerdote Jaime Villarroel lo encargan de la parroquia San José de Paraguachí en Nueva Esparta y allí permanece por 15 años, lo nombran Vicario General de la Diócesis de Margarita y después de 17 años de servicio en su tierra natal, es designado Obispo de la Diócesis de Carúpano.
Como se siente en Carúpano?
-Excelente, el carupanero y el pariano es muy hospitalario, es una tierra hermosa, disfruto mucho al contemplar la naturaleza en silencio, esta tierra es mucho mas hermosa que Margarita, pero no sabemos lo que tenemos acá. Acá falta sembrar esperanza, ilusión y espíritu de sacrificio.
“La belleza del paisaje de Paria contrasta con la pobreza y la miseria de esta tierra y eso conmueve el corazón”
Definitivamente un hombre de carne y hueso, dice ser margariteño hasta médula, disfruta de escuchar a Franco de Vita, Yordano, Silvio Rodríguez, Mercedes Sosa, Ilan Chester y a Armando Manzanero, es muy introvertido y reservado, pero sin embargo se torna cercano, accesible y sumamente sencillo.

A través de él, se siente la presencia terrenal de Dios. En comunión con sus sentimientos, pensamientos y obras, este hombre ofrece bondad y autenticidad en el ejercicio de su sacerdocio. Buen obsequio de la Perla del Caribe a esta Tierra de Gracia.