Mostrando las entradas con la etiqueta Luisa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Luisa. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de septiembre de 2016

Personaje: Luisa Castillo

Octubre 2013

Luisa Castillo, madre, incansable, trabajadora y creativa

Toda la vida es un acto de amor

Con solo verla, provoca aplaudir, Luisa es una mujer luchadora, tiene una sonrisa contagiosa y una alegría que despierta, su pasión siempre han sido los niños, y Dios, en quien cree profundamente, guió su vida hacia ellos, quería ser pediatra, pero es empleada del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y para regalar alegría es Payaluisi…una recreadora infantil que pone a jugar y a bailar a todos.
Luisa es la hija menor, de Lorenzo Castillo, ya fallecido, y de Maritza Hernández, docentes de vocación. Su padre es designado como Preceptor (tenía que ejercer funciones de director y de maestro) de la Escuela Pedro Elías Aristiguieta, responsabilidad que trajo como consecuencia que la familia Castillo Hernández se trasladara a vivir en la residencia del director dentro de la misma institución educativa, y es allí donde trascurre la primera etapa de la infancia de Luisa.
“Siempre fui muy inquieta, incansable y tremenda”
Vivir dentro de la escuela, fue para Luisa una gran experiencia, sobre todo porque le permitió ver y sentir muy de cerca el valor al esfuerzo  y al trabajo, otorgado por sus padres y por las maestras, a quienes con el transcurrir del tiempo se hicieron parte de su familia.
Cuál es el aprendizaje más importante que le dieron sus padres?
-Más ejemplo de trabajo con amor que el que recibí de mis padres imposible. Los dos amaban el trabajo que escogieron; fueron educadores y en ese mundo se conocieron; ellos llevan en la sangre su pasión de enseñar y educar. Mamá me enseñó el amor por la lectura y lo mismo hace con mi hijo y papá siempre buscando sembrar el buen conocimiento, entender la línea del deber ser y del amor a la enseñanza; aun hoy me asombra el hecho de que haya decidido trabajar prácticamente hasta los 84 años de edad, siempre pendiente de aportar algo bueno a su entorno, que es el verdadero fin de un trabajo gratificante.
“Una buena lectura hace el mismo efecto que una buena película, hay que saber escoger ambas, nada como elegir las que te eleven el alma, el espíritu, la alegría y ganas de vivir”
Luisa inició su escolaridad en la Escuela Nuestra Señora del Carmen donde cursó hasta tercer grado, posteriormente en la Escuela JJ Martínez Mata, donde egresa de primaria; el ciclo básico de bachillerato lo hace en el Liceo Tavera Acosta y el diversificado en el Liceo Simón Bolívar sonde egresa mención Ciencias. Siempre soñó con ser pediatra, adoraba tener contacto con los niños y siguiendo su anhelo, se inscribe en la Universidad de Carabobo núcleo Aragua, en la facultad de medicina, y al tercer semestre de la carrera, se enferma y decide retornar a Carúpano, en busca del calor familiar. Ya en su tierra natal, retoma los estudios universitarios en el otrora Instituto Universitario de Tecnología Jacinto Navarro Vallenilla, y logra el título de Técnico Superior en Administración de Empresas.
Luisa Castillo, se muda a Puerto La Cruz, con el propósito de armar su proyecto de familia, estaba recién casada y a los 27 años nace su único hijo, Luis Lorenzo… “fue un bebe muy esperado y planificado, su llegada fue lo máximo”, pero al poco tiempo se divorcia y entiende que ahora tiene que luchar y esforzarse, poner en práctica el legado de sus padres…. Comenzar a trabajar y hacer del trabajo un acto de amor, tenía entonces, la responsabilidad de un hijo y las exigencias propias de una madre soltera.
-Ser madre de Luis Lorenzo me ha dado los momentos más hermosos de mi vida al permitirme compartir con él sus primeras palabras, su rutina de los primeros años, (siendo siempre súper considerado y gentil), las lecturas diarias desde los 4 años de edad, primero yo leía luego él, hasta el sol de hoy, donde no solo compartimos lecturas sino también películas, videos y charlas enriquecedoras… por todos esos momentos doy gracias a Dios.
Su trayectoria laboral es muy amplia, comienza en Meditotal cuando vivía en Anzoátegui, al venirse a Carúpano, es empleada en Multifarmacia Miranda, luego fue vendedora de una operadora turística, asistente administrativo en Thom C.A de Paria, hasta que consigue el cargo de vendedora de Teivenca, primera operadora de televisión por cable de la zona, allí permanece 6 años y es en ese empleo donde su vida gira para comenzar a ser quien es hoy en día.
-Acepté la propuesta de trabajo de la empresa de televisión por cable donde estuve primero como Vendedora y luego como Supervisora de venta, algo curioso, porque nunca me gustaron las ventas, y sin embargo descubrí a una Luisa que vendía con el alma y el corazón, por eso siempre digo, que de servir, uno sirve para todo, pero definitivamente siempre hay algo para lo que realmente venimos al mundo, y nos lleva a ese nivel de realización personal, que es dar con lo que realmente te hace sentir plenamente feliz. Por eso insisto, busquemos siempre vivir en la verdad, y allí, pidamos y deseemos lo que queramos en nuestras vidas.Para vender cable salí a la calle, primero caminando, luego en bicicleta y finalmente en una moto Vespa, según se extendía la red, mientras más lejos íbamos, trataba de agilizar el medio de transporte.
-A mi bici la llame “Felicidad” y a mi Vespa“Alegría”. Con Felicidad, disfruté cada momento. La  primera vez que me dijeron: Mija pobrecita tu trabajando en esa bicicleta!...me sorprendí mucho al ver la expresión de tragedia de la persona, pues yo disfrutaba muchos mis paseos en bici vendiendo cable de casa en casa, en cada visita un rostro con una sonrisa, un vaso de agua, un vaso de jugo, un gesto amable, y definitivamente el solazo o la lluvia fuerte jamás hacían menos interesante mi disfrute de la brisa, del mar, del ejercicio que mi cuerpo agradecido, haciéndome sentir activa y cargada de salud al llegar a casa.
Pero su estadía laboral en la televisora por cable, no dejaba de sorprenderla, fue en definitiva el momento oportuno pleno de gracias divina, tal como dijera la misma Luisa.
"Busca lo que realmente te mueve en la vida y trata de desempeñarte en ello, deséalo y vendrá, pero recuerda… todo en la vida fluye solo en el maravilloso camino de la verdad, de la gracia".
En una fiesta navideña de la empresa, donde todos cantaban y celebraban, a Luisa se le presentó la oportunidad de cantar con el tecladista que amenizaba el momento; al final de la fiesta el dueño del salón y el músico la invitaron a que formara parte del equipo y comenzara a trabajar allí.
-Yasí me inicié cantando en el Eurocaribe boleros y baladas, allí estuve hasta que “Pimpollo” Juan Carlos García me ofreció cantar con su tecnobanda, con él me especialicé en temas de merengues, salsas, pasodobles, cumbias; luego canté bajo la dirección del señor Rodolfo Rodríguez en la orquesta CaribeanBoy's
Y como comienza su vida como empleada pública?
-Una vez fui a una cita pautada para las 3:30 pm para un contrato de cable en el Circuito Penal, y la abogada, ya se había ido ya a su casa, yo no entendía porque no estaba y me explicaron que hasta esa hora, era su horario de trabajo, eso me dejó impresionada, para ese entonces Luislo tenía 6 años y lo único que le pedía a Dios un trabajo así, donde tuviera tiempo para compartir con él.
Este hecho, movilizó muchas cosas en Luisa, hasta que decidió hacer lo pertinente para buscar un empleo con esas características, que le ofreciera cierta estabilidad, que le diera tiempo para dedicarse a la crianza de su hijo y que le permitiera “matar sus tigritos”, haciendo lo que había descubierto…cantar.
-Pasé dos años, yendo a Cumana, hablando con quien fuera necesario y entregando mi currículo. Un día me fijaron cita con la Jueza Rectora. Decidí que daría el todo por el todo para que me atendiera: permanecí sentada en una silla durante ocho horas sin pararme, estábamos varios aspirantes a cargos, pero a eso de las 4:00 de la tarde solo quedaba yo en la sala y decidí escribirle una carta con el alma y el corazón a la jueza para dejársela con la secretaria, ...allí le exponía mi esfuerzo realizado durante esos dos años, mi afán de entrar a las filas de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, y mi esperanza de que ahora si estuviera en el momento adecuado para empezar. Para mi sorpresa, su secretaria me hizo pasar directo con la jueza cuando ya estaba firmando la carta, le di la carta y a los dos meses inicie mi trabajo como Asistente de Juez en el Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Carúpano.
Ya con un empleo que le ofrecía cierta estabilidad, Luisa no abandonó su pasión por la música y el canto, pero una gran amiga y cantante “Karima” la invitaba siempre a que fuera solista, y aunque confiesa que le costó un poco tomar esa decisión hoy le agradece profundamente haberla motivado, comenzó a montar sus pistas y a perfilarse como artista.
Cómo fue el inicio como payasita?
-La señora Aracelys de González, siempre ofrecía mi trabajo de cantante en fiestas que se daban en su club alquilado para tal fin, llamado "El Rancho de Pedrito”, un día me pidió que le animara el cumple a su nieto. Recuerdo que le dije que jamás había animado fiestas infantiles y ella insistió. Compré los implementos necesarios para el evento, recuerdo que recibí ayudas de ex payasitas y me dejé llevar, confié en Dios y todo salió bien.
“Los diferentes escenarios de las animaciones infantiles y adultas me han dejado hoy día inmensas satisfacciones,podría contar miles anécdotas y pasar todo un día recordando vivencias de esta parte de mi vida.”
Su ganas de mejorar, siguen vigentes y latentes…Luisa esta cursando sexto semestre de Estudios Jurídicos en la Universidad Bolivariana de Venezuela, continúa trabajando fuerte y con mucha mística en el tribunal y siempre tiene contratos y presentaciones para animar las fiestas infantiles, su sonrisa es permanente, y su capacidad creativa se pierde de vista.
De todos tus trabajos cual te gusta mas?
-Entre el trabajo con las leyes y el trabajo de cantante y el de payasita… El de payasita! Este último creo que lo elijo como el predilecto en mi vida, lo adoro... Aunque ninguno supera el trabajo más hermoso: el de mamá. Pero insisto, pienso que el trabajo más importante en la vida es crecer en el camino de la gracia, del amor, ese camino que nos hace encontrar cara a cara con un Dios, que todo nos aporta conforme el plan divino que tenga para nosotros, que todo da por sus hijos,
“La fe no es una industria, el trabajo verdadero nace del amor.”
Luisa, madre, trabajadora, estudiante, cantante, payasita, hija, amiga…disfruta todo lo que hace y ve en cada rol un acto de profundo amor, basado en la sinceridad y la gratitud ante Dios. Su gran pasión es su hijo, ha dedicado su vida para hacer que su hijo sea un joven de bien, con su norte claro y con la fuerza de comerse al mundo que ha tenido su madre. Sus pasatiempos preferidos, la música, un teclado, un cuatro, la fotografía, los niños, las lecturas gratificantes, el canto, las animaciones, la buena película, la bicicleta, la raqueta, la meditación, el yoga, entre muchas cosas más, que se pueden resumir en su expresión: la vida misma con todos sus encantos.
Que significa Carúpano para Luisa Castillo?
-Carúpano, es el pueblo de mi orgullo. Donde todo el mundo te saluda y te conoce. Soy deun pueblo donde la gente habla hasta por los codos de los demás… y si no tienes una vida, te la inventan.Soy de un pueblo donde a pesar de las diferencias,si necesitas del otro, allí está. Soy de un pueblo donde poseemos riquezas naturales, gente hermosa,... un clima bendecido por Dios. Soy de un pueblo donde aún puedo cantar hasta el amanecer y retornar con tranquilidad a mi hogar. Estoy feliz porque sé que tengo mi lugar en el mundo. Soy de Carúpano y estoy orgullosa de ser carupanera

Su cariño por los niños siempre estuvo presente en su vida, su agradecimiento a Dios lo manifiesta a diario cuando con amor dedica sus esfuerzos, su gran orgullo, su hijo… le demuestra que son un gran equipo, formado con la verdad, la lucha y la creatividad.

domingo, 3 de julio de 2016

Personaje: Luisa Martínez

Julio 2013


Luisa Martínez, Directora Ejecutiva de la Casa Andrés Mata

Amante de los números, de la poesía y de la igualdad

Luisa Martínez, ha logrado a lo largo de su vida conjugar sus pasiones y conocimientos con una sonrisa plena y perenne, conocerla es contagiarse de  alegría, recorrer su vida fue navegar a través de elementos antagónicos, que sorprendentemente conviven en ella, en una extraordinaria armonía.

Roberto Martínez procedente de Cumana y Luisa Campos de la Guanota, se unieron en matrimonio y procrearon nueve hijos, Luisa Mercedes es la quinta hija… su infancia transcurre en Caiguire, recuerda haber sido una niña tímida, muy estudiosa y lectora voraz… leía todo lo que encontraba.

Su padre, el señor Roberto, dedicó su vida al trabajo, fue servidor público del Consejo Municipal y también empleado bancario. “Mi padre nos enseñó el amor por la lectura, él siempre estaba leyendo y lo que él leía, luego lo leía yo, nos crió siempre inculcándonos el valor de la honestidad, la solidaridad hacia el otro y el trabajo comunitario”

“Nosotros teníamos siempre una visión política de la vida”

La señora Luisa, su madre…y tal como lo expresa su hija, “ella entregó su vida a ser madre” pero siempre tuvo presente, que la mujer tenía que estudiar para que pudiera valerse por sí misma, lo cual, fue el impulso necesario para que la pequeña Luisa nunca dejara de soñar y de creer en ella misma.

Recuerda alguna de las lecturas que realizó cuando niña?
-Leí muchos libros, casi todos los que leía papá, después los agarraba yo, recuerdo Pobre Negro, Casas Muertas y Lo que el viento se llevó. Siempre leía el periódico, libros de cuentos y los suplementos de comiquitas que nos los intercambiamos entre los hermanos y vecinos.
En el Grupo Escolar Nueva Esparta cursa su educación primaria, en el Liceo Cruz Salmerón Acosta, que curiosamente funcionó para ese entonces en la casa natal del poeta Ramos Sucre, estudia hasta tercer año y egresa como bachiller en ciencias del Liceo Antonio José de Sucre.

-Cuando nos íbamos a graduar de bachilleres, ya un grupo de compañeros y yo teníamos mucha inclinación hacia la formación socialista, cantábamos canciones comunistas y estaba en efervescencia la lucha clandestina y le pusimos a nuestra promoción el nombre de Ernesto Che Guevara, otra parte del salón no compartía nuestras razones y ellos nombraron a su promoción Miguel Otero Silva,… ese años hubo dos promociones de miembros del mismo salón pero con nombres distintos.

Siendo bachiller que decide estudiar?
-Yo quería ser ingeniera, pero también me gustaba mucho las relaciones internacionales que se ejercían en la diplomacia,…pero cuando me hago bachiller estaba la apertura femenina en los campos masculinos, y esa circunstancia me llevó a retarme y a irrumpir en una carrera que había sido tradicionalmente para hombres y me inscribo en la Universidad de Oriente a estudiar IngenieríaIndustrial, curso mi primer semestre y al comenzar el segundo…salieron las Becas Gran Mariscal de Ayacucho, tomé una planilla para estudiar Ingeniería Naval en Inglaterra y salí.

Luisa vivió seis años en el Reino Unido, primero estudio en Brighton Technical College y luego en Portsmouth Polytechnic de donde egresa con el título de Ingeniera Mecánica mención Arquitectura Naval. Durante su estadía en el viejo continente, invertía la mayor parte de su tiempo en el estudio, pero reconoce que ahorraba muchísimo y al salir de vacaciones hacia todo lo posible por recorrer Europa y durante sus viajes se acercó aún más al mundo cultural y no escatimaba en disfrutar del teatro, el cine, musicales… las visitas a los museos y hasta la opera.

-La exigencia de la universidad era muy fuerte, solo había por materia un examen anual, pero graduarme era un gran reto, un compromiso con mi familia y hasta conmigo misma.

“En un mundo de extranjeros, era muy difícil integrarme a la sociedad inglesa… nunca me plantee quedarme por allá”

Cómo se inserta en el campo laborar al regresar a Venezuela?
-Al llegar traté de entrar a las empresas petroleras y a las empresas de astilleros pero no pude, había una resistencia a que la mujer ejerciera cargos masculinos, me decían, si necesitamos pero preferimos que sea hombre. Un día un amigo de Cumaná me dijo que aquí en Carúpano había un área naval en el Colegio Universitario, yo no estaba muy convencida de querer dar clases pero como no tenía trabajo, acepté.

Luisa Martínez entra en la planta profesoral del Colegio Universitario de Carúpano en 1980, sintió mucho temor al principio de su carrera como docente pero le puso mucho empeño,… “era una institución muy exigente”.

Que considera usted que es lo más gratificante de dar clases?
-Definitivamente el contacto con los jóvenes, con generaciones nuevas a medida que pasa el tiempo, eso nutre mucho y uno no se queda anclado en el pasado, me es grato saber y sentir que yo contribuí al desarrollo de esa ciencia en el país en los egresados de las promociones desde 1980 hasta 2007.

En 1984, el Colegio Universitario de Carúpano realiza un convenio con Italia en el área de naval y la profesora Luisa, fue una de las seleccionadas para recibir entrenamiento en astilleros italianos en Sicilia y Génova para lo cual permanece de nuevo en Europa, durante cinco meses aproximadamente. Posteriormente  tras su retorno  a su país, realiza una especialización con la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho en Gerencia en Mantenimiento.

En 1998, asume la presidencia del país, Hugo Chávez, trayendo consigo cambios de paradigmas y estilos sustentados en la formación socialista, pero es hasta el año 2001 cuando con la creación de las Comisiones Transformadoras y Modernizadoras de los Institutos y Colegios Universitarios, la profesora Luisa es convocada a asumir la subdirección administrativa de otrora Colegio Universitario, cargo que ejerció hasta el 2007.

Cuál considera usted que fue el saldo positivo de haber ejercido ese cargo?
-Hubo muchas cosas buenas, no niego que fue una experiencia muy dura y fuerte, pero por ejemplo se logró la automatización del sistema administrativo en todos los departamentos administrativos, también que fuera una sola institución no los docentes, obreros y administrativos cada quien por su lado, eso fue muy bonito y la gente lo recuerda. Fueron muy importantes las interrelaciones humanas que se dieron, descubrí que en la institución había un mundo dentro de otro mundo, ese descubrimiento para mí fue muy nutritivo.

LuisaMartínez, no solo ha dedicado su tiempo a la docencia y los números, pues su afición hacia el arte y la cultura, además de ser cultivada desde niña se comienza a plasmar en 1986 cuando en compañía de varias personas inquietas y preocupadas por la difusión de un cine distinto y de calidad, funda el Cine Club Aurelio Lyón, en honor al primer fotógrafo que tuvo Carúpano, esta iniciativa funcionó en la sala de teatro del ateneo, en el Templo Masónico, en el Cine Lilma, en la Casa Macuro, hasta que 25 años después el proyecto del cine club es absorbido por la Casa Andrés Mata.

Este personaje ya asumida carupanera, también formó parte del grupo que consideró la creación de la Casa Macuro, un espacio destinado para rescatar los valores intelectuales de la localidad, asimismo existió la motivación para constituir la Casa Andrés Mata.

Cómo comenzó a cristalizarse el proyecto de la Casa Andrés Mata?
-Bueno IvánGómez, gran amigo e historiador, sabía que el poeta Andrés Mata había nacido allí donde hoy funcionamos, y Monaldi también amigo pero arquitecto nos ayudó con el proyecto, para ese entonces el gobernador del estado era Ramón Martínez… todo se fue dando y en el 2004 la inauguramos, en principio se pensó que la Casa Andrés Mata iba a estar dirigida hacia la historia pero con el tiempo se le ha dado una vuelta hacia la literatura y la poesía.

-La casa Andrés Mata es mi proyecto de vida, es un proyecto colectivo pero me lo he tomado demasiado a pecho y a mí me encanta.

La profesora Martínez aunque ya está jubilada de educación superior no abandona la docencia, ahora está formada como tallerista en poesía de la Casa Nacional de las Letras y su conocimiento lo transmite a través del programa literario que dirige y es autora del libro Desasosiego merecedor del primer galardón en el concurso de Historias de Barrio Adentro.

“Me he dedicado a estimular la poesía en niños, niñas y adolescentes”
Y el mar en su rugido eterno
de golfo desgastado
se escucha entre las piedras
y yo, solitaria en mi ausencia
me oculto entre velámenes
que esperan la hora de partir.

Luisa Martínez

La ingeniera, poeta, docente y de izquierda, comparte su vida desde hace 30 años con el abogado Luis Alberto Giuliani y a quien considera su gran apoyo. “Luis Alberto es mi brazo izquierdo, porque es más importante que el derecho, soy zurda, él es mi amor y me apoya en todo”

Como es como madre?
-me gustaría que esta pregunta la respondieran ellos, pero ya no soy exigente, soy cariñosa y soy el centro de la familia. A mis hijos les he cultivado el valor de la honestidad, pero desde el sentido de la coherencia, allí está todo, la coherencia entre la palabra, el pensamiento y la otra…eso es la honestidad con la vida, con uno mismo.

Curiosamente sus tres hijos la perfilan como ser humano, su vida ha estado marcada por los números procedentes de la ingeniería, la cultura manifestada hoy a través dela poesía y el valor social vigente en su inclinación ideológica y política.

El mayor de sus hijos, Cesar Roberto, tranquilo y aplicado, es mimbro de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela bajo la dirección de Gustavo Dudamel, Gabriela en medica es competitiva, trabajadora e inteligente y Luis Alberto, serio y amoroso es ingeniero aeronáutico.

Para Luisa Martínez la amistad es todo “tengo amigos desde los seis años”, para llegar a conservar la amistad, no existen secretos, todo es no olvidar, estar pendiente y amarlos. Un buen amigo a veces significa más que la misma familia, con los amigos el vínculo nadie te lo crea, lo creas tú.

“Carúpano ha sido mi vida productiva, de adulta, de familia, de creación… Carúpano ha sido mi vida”

Su capacidad creadora y de gratitud ante su vida, es sin duda un ejemplo a seguir, a no descansar en la quietud, a renovarse constantemente y a encontrar en uno mismo el placer de vivir.