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jueves, 8 de septiembre de 2016

Personaje: Ricardo Mata

Septiembre 2013
Para Ricardo Mata, Cronista del Municipio Bermúdez

“La experiencia debe volverse sonrisa.”

Antonio Marcano, quien fuera en la época de Pérez Jiménez, Prefecto de El Pilar y Domitila Dominga Mata, dedicada a los oficios del hogar, tuvieron nueve hijos, el quinto fue Ricardo. La señora Domitila, siempre consideró que era mejor criar a sus hijos en un lugar más urbanizado que donde nacieron, El Pilar. Y estando Ricardo de meses se vienen a vivir a Carúpano y se instalan en la casa de la familia Mata en calle San Félix. Esta decisión trajo como consecuencia que el señor Antonio, voluntariamente se quedará atendiendo la hacienda familiar en el municipio Benítez, y el contacto de Ricardo con su padre, fue mermando paulatinamente, conserva pocos recuerdos, mas sin embargo considera que su fallecimiento significó una gran pérdida, valorando que sólo tenía nueve años.
Dice que era como todos los niños orientales, curioso inquieto y tremendo. Evoca con picardía cuando con el barro de la calle San Félix, que aun no la habían asfaltado, hacía junto con sus hermanos y amigos peloticas de tierra y las pegaba de las paredes de las casas vecinas.
Al quedar viuda la señora Domitila, se vio en la necesidad de buscar recursos económicos y es cuando en la puerta de su casa monta un puesto de empanadas y hacía arepas por encargo para los restaurantes Choguí y Bostón, sus hijos la ayudaban con la realización, venta y distribución. Su madre siempre tuvo presente una meta, quería que todos sus hijos estudiaran y así lo logró, hoy en día todos son profesionales, mérito que la llena de orgullo y alegría.
Ricardo estudió en la Escuela República de Haití, en la Escuela Artesanal de Carúpano y hasta tercer año en el turno nocturno del Liceo Tavera Acosta, tenía que ser así, puesto que de día trabajaba con su madre y era ayudante de zapatero, hasta que un día le dijo a la señora Domitila, muy convencido del asunto, que necesitaba y quería estudiar de día, porque él sentía que servía para eso. Al recordar esta anécdota su sonrisa se ilumina de nostalgia y risas, era toda una osadía y a la vez una tremendura. Y Ricardo se gradúa en bachiller en humanidades del turno diurno en el Liceo Simón Rodríguez.
Durante su escolaridad, se caracterizó por ser muy buen estudiante, condición que lo ayudó a entrar en la escuela de derecho de la Universidad Central de Venezuela, tal como lo había soñado desde niño. Decidió cursar en la misma casa de estudios también la carrera de Bibliotecología, motivado a seguir el ejemplo de dos amigos carupaneros Carlos Julio Tavera y Luis Alberto Giulliani, que realizaban estudios paralelos, derecho en la UCV y Educación mención Historia en el Pedagógico de Caracas.
Pero logró culminar las dos carreras?
-No, ninguna. Cuando estaba en el primer semestre, ayudé a una señora a cruzar la calle y al momento de agradecerme me dijo que yo me parecía mucho a su hijo que vivía en la Rusia, y a mí me llamó mucho la atención y le pregunte que cómo hacia para llegar hasta allá y me indicó la dirección de la Casa de la Amistad Ruso-Venezolana.
Ricardo se postula como aspirante a realizar estudios universitarios en Rusia y sale seleccionado entre, los 27 afortunados de 105 aspirantes, de nuevo recalca que sus calificaciones de bachillerato lo ayudaron mucho.
Qué dijo la señora Domitila de la idea de irse tan lejos?
-Cuando me enteré que salí seleccionado, me vine inmediatamente a Carúpano y le conté y me dijo: de verdad quieres irte? Si, le respondí. Y no hay nada que te lo pueda impedir? No, nada… y me dijo: anda, no quiero que mañana en caso de fracasar digas que yo te tronché tus estudios. Y esa frase marcó mi vida para siempre…no me permití fracasar en mis estudios. Me fui a Rusia con permiso de mamá pero sin la venia de mis hermanos, ellos no estaban de acuerdo.
En 1983, Ricardo Mata se gradúa en la Escuela de Ciencias Históricas en la Universidad Estatal de Veronezh, en Rusia con el título de Master Off Arts History Science. Permanece 6 años en ese país, y durante su estadía conoce a Svieta, una joven rusa, de quien se enamora y con quien contrae matrimonio casi inmediatamente después de graduarse. Expresa, que a ella le debe su carrera, por su gran apoyo y compañía.
Ricardo regresa a Venezuela y deja a su esposa embarazada, en Rusia, por medio de cartas manuscritas se comunicaban y se profesaban amor, hasta que se enteró por esa misma vía que su hija había muerto al nacer y su amada Svieta pocos días después de haber parido. Siente que ahora el gran reto que le pone la vida es regresar a Rusia y visitar la morada de estas dos damas que marcaron su vida y que le es imposible olvidar.
“La partida de las dos, significó mucho para mí, pero lejos de deprimirme fue como un impulso para seguir haciendo las cosas bien”
Cómo se inserta en el campo laboral?
-Bueno, Luis Adonis Romero, que en ese momento era el jefe del Departamento de Antropología de la Dirección de Cultura del Estado Sucre, me ofrece el cargo de antropólogo I y allí llego hasta el tercer escalafón, también fui jefe del Departamento de Antropología del Ateneo de Carúpano, institución que me brindó un gran apoyo al igual la señora Rosa de Bethermyt. También colaboré en la creación de la Asociación de Cronistas del estado Sucre, en el Museo Histórico de Carúpano, soy presidente de la Academia de la Historia capitulo Paria y desde el 2007 me nombran Cronista del Municipio Bermúdez.
Desde hace 17 años se despeña como docente de Historia de la Cultura en la Universidad de Oriente, es doctor en Ciencias Sociales, forma parte de los investigadores del Instituto de Estudios Étnicos y Tradicionales de Paria, ha organizado coloquios y jornadas de historia. Nunca se ha desvinculado de su gran pasión… el conocimiento y la historia
Durante todo su desarrollo profesional, Ricardo se une con una carupanera, con quien tiene tres hijos, a quienes ama y les dedica su vida, junto a su historia y sus libros.
Ricardo, su hijo mayor, es actor, adora el teatro y posee una alegría que lo caracteriza. A Rosalys Svieta, la define como una mujer seria, muy curiosa y con un carácter especial, tiene un noble corazón y su gran valor es la persistencia. Andreina, al igual que su hijo mayor, es muy alegre, se ríe mucho… “si risa trona en las montañas abrigan Carúpano.”
“Mis hijos son todo para mi, todo en mi vida, mi vida gira en torno a ellos”
Ricardo Mata, disfruta mucho estar en su casa y leyendo en una hamaca. Admira la poesía y la posición ante la vida de Pablo Neruda. Invierte tiempo reflexionando sobre la obra del libertador. Prefiere la salsa como género musical pero se deleita recordando con los Beatles y los Bee Gees y producto de toda su inquietud, escribe poesía y cuentos infantiles.
“La experiencia enaltece al ser humano, la vida es un tamiz, que depura y filtra, y la única forma de ser humilde, condición que aplaudo fuertemente, es acumulando vivencias.”
Ricardo, para sentirse vivo, trajina las calles para percibir la diversidad, trajina la lectura para volver a la experiencia. Y usa esa experiencia de la página trajinada y del libro leído para nutrirse siempre, hasta de él mismo. “La experiencia debe volverse sonrisa.”
-A Carúpano le debo todo, y muy a pesar de lo que me ha tocado vivir, sigo creyendo en Carúpano. Los sueños son esperanzas, sueño con seguir predicando la bondad, todos los días, aceptando al otro y erradicando el odio. La vida es una constante lucha y esa esperanza es el sueño de ver a Carúpano ser una tierra feliz, donde quepan todos. En el siglo XIX se decía que Carúpano era una tacita de oro, por cómo se veía en la noche desde el mar… todo alumbrado. Así sueño que sea de nuevo.
El cronista, ve con preocupación la pérdida de la identidad carupanera, afirma que no se ha sabido valorar la ciudad, ha habido muchas injusticias, destruyendo siempre lo construido. Y que al no haber sentido de pertenecía no puede haber identidad, es necesario que exista un proyecto de ciudad visualizado de cerquita. El carupanero tiene que querer más a su tierra, a su gente, a su historia; durante mucho tiempo este gentilicio no solo en el territorio nacional sino en el mundo entero, fue una referencia de progreso.

Con su mirada clara y su particular cortesía, Ricardo se nos presenta como un hombre libre, sin grandes apegos, donde el silencio es parte de su lenguaje y la importancia histórica, parte de su ser. En un personaje sentimental, que con el trajín de la vida ha aprendido a ser profundamente bueno, sencillo y agradecido.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Personaje: Gustavo Rodríguez

Noviembre 2013


Gustavo Rodríguez, clarinetista, zapatero, masón, y mencionado como cronista de la ciudad

Muestra de esfuerzo y la constancia

Parte de la historia de Carúpano, está escrita por la llegada de ¨Los Corsos”, inmigrantes europeos que impregnaron estas tierras vírgenes y fértiles de nuevos hábitos y le dieron un giro al que hacer comercial de la época. Hasta hace menos de un siglo, Carúpano era un productivo paraje del oriente del país, divido en castas, en clases sociales, siempre conservando sus manifestaciones de solidaridad y su particular alegría… muchos de sus habitantes narran hoy sus recuerdos y sus vidas se vieron marcadas por la estadía de éstos extranjeros que se radicaron en buena parte de Paria. Tal es la historia de Gustavo Rodríguez, reconocido clarinetista, zapatero, masón, y mencionado como cronista de la ciudad.
Con 90 años de edad, Gustavo Rodríguez, evoca su pasado con una firmeza única, se recrea en momentos puntuales, se torna notablemente emocionado al permitirse detener el tiempo gracias a su memoria, cuenta que tiene dos fechas de nacimiento una dicha por su abuelo y otra correspondiente a la data que se conserva en la iglesia al momento de su bautismo, lo cierto es que sendas fechas coinciden en el año… Gustavo nació o el 17 ó el 19 de noviembre de 1924.
Para ese entonces, las familias privilegiadas económicamente poseían haciendas, tierras, comercios y bienes, esta bonanza financiera estaba rodeada de excesos, era común, distinto a ser normal, que algunos de los miembros más representativos de la estirpe, sin ánimos de generalizar, tuvieran más de una mujer, incluyendo a su esposa, y por consecuencia varios hijos… los reconocidos y los ilegítimos.
En este escenario, comienza la historia de Gustavo Rodríguez, quien nació en la población de Chaguaramas del Pilar, hijo de Rafael Cerisola e Hipólita Rodríguez, tuvo once hermanos (ya muchos perecieron) de los cuales, tres eran de mamá y papá y el resto de su padre en sus andanzas legales o no.
Gustavo era nieto de don Octavio Cerisola, destacado caballero de la ciudad de Carúpano en el siglo XIX, diplomático y comerciante, fue Cónsul y Vicecónsul de España y México en Carúpano, fundador de la Casa de Comercio "O. Cerisola Ruiz", llamada popularmente “La Casa Dorada”, propietario de "Los Negritos de Cerisola"
A la edad de cuatro años, Gustavo, fue separado de su madre doña Hipólita, y trasladado a Carúpano, para qué como sus hermanos, comenzara a familiarizarse con los oficios de “La Casa Dorada”, desde esa edad recuerda que hacía mandados entre los otros comercios…asimismo evoca cuando con su escobita tenía que barrer la casa de la familia donde vivían todos… “era una casa larguísima, enorme, cuando la barría sentía que no tenía fin”.
“Tuve una infancia llena de tropiezos”
Pese a los escasos recuerdos de sus padres, dice que su mamá, Doña Hipólita era muy cariñosa y siempre le daba buenos consejos, mientras que su papá Don Rafael, era brusco, muy duro y de carácter fuerte.
En la casa de Don Octavio, habían habitaciones con centenares de libros, y a Gustavo sin saber leer, siempre les llamaron la atención y se ponía a organizarlos por orden de su abuelo, dice que de allí su gran pasión por leer y conservarlos, porque hoy en día, en su casa, también tiene muchísimos libros y ordenados como aprendió.
Por trabajar en “La Casa Dorada” y ayudar en los oficios de la casa de la familia usted recibía algún tipo de pago?
-No, mija…yo era el ilegitimo, nada de pago, puro regaño.
Estudiar en aquel momento era un privilegio y Gustavo no lo gozaba, por no ser un Cerisola reconocido legalmente,…. “un día, mi abuelo Don Octavio, le estaba tomando la lección a uno de mis hermanos, yo estaba viendo apoyado en mi escoba, cuando terminó con él, me llamó y dijo, vente tú, vamos a tomarte la lección. Yo no sabía nada, nunca había leído, pero no podía contestarle y me acerqué… menos mal que el libro tenía dibujitos y me dijo…qué dice aquí? Y yo viendo el dibujito dije…nido. Mi abuelo se alegró y me siguió preguntando y aquí?... el dibujo era una pata, pero algo me decía que así sonaba feo y que no lo dijera…. Y pensé y le dije… pie!
Este evento significó que a Gustavo lo inscribieran en la Escuela Primaria Municipal de Berta Ortiz y Avelina Silveira, y así comenzó a saciar su curiosidad por el conocimiento, asunto que no ha mermado pese a sus 90 años.
Pero no todo, podía ser tan duro para el niño Gustavo, su carisma y su sencillez hicieron que su tía, la señorita María Cerisola, se encariñara con él y se lo llevó a su casa, dice tener mucho que agradecerle y la recuerda con muchísima admiración y respeto.
Luego estudió hasta sexto grado en la Escuela Graduada para Varones Alejandro Ibarra, la continuación de sus estudios se detuvo por un tiempo, porque comenzó a trabajar como aprendiz en corte de zapatería con el señor Cesario Espinal y posteriormente se empleó con Roberto Cabrera en la zapatería Sandrea, donde llegó a la etapa más distinguida de la fabricación de calzado, era modelista. “Mis modelos eran tan buenos y bonitos que desde Valencia y Caracas venían a comprármelos para colocarlos en las zapaterías de allá”.
Aunque ya se había insertado en el mundo laboral y había obtenido cierto reconocimiento en su oficio, Gustavo continuaba con su afán  de aprender y comenzó a estudiar en la Escuela Nocturna de los Hermanos Tenorio Álvarez (hoy en día Tavera Acosta) unos cursos que aunque no lo iban a profesionalizar, si le iban a contribuir muchísimo en el desempeño de cualquier oficio y cursó, comercio, contabilidad, taquigrafía, matemática y castellano.
Quizás por su propia historia de vida, siempre ha estado del lado de la igualdad y la equidad, punto que no existía con esta oportunidad de estudio en Carúpano, porque era para aspirantes masculinos exclusivamente, pues Gustavo junto con unos amigos, se organizaron y dieron la lucha para que incluyeran a las damas y así poderles ofrecer las mismas oportunidades.
“Logramos que fuera mixto, salíamos con un diploma y los profesores nos ayudaban a buscar trabajo en las casas de comercio de Carúpano”
Gracias a sus estudios, el señor Roberto Cabrera consideró que Gustavo le era más útil ayudándolo en la contabilidad y administración de la fábrica de calzado Sandrea, funciones que desempeñó satisfactoriamente durante un tiempo, hasta que su jefe enfermó y se fue a vivir a Caracas para educar a sus hijos… “y yo me quedé con la venta de calzado”.
Estudiar y trabajar no era suficiente para el curioso Gustavo y sentía la necesidad de incursionar en otro ámbito y para ese entonces abrieron una Escuela de Música nocturna… “cuando me fui a inscribir, el director que era Luis Lyon, me dijo que había llegado tarde, pero como yo quería aprender, aunque no estuviera inscrito iba todas las noches a ver como daban las clases, mecánica instrumental lo daba Jesús Arismendi y la teoría Luis Lyon”, hasta que de tanto insistir y en vista de su perseverancia ingresó a la escuela musical. Y se especializó en clarinete.
Carúpano respondía a una efervescencia social, no solo en el ámbito comercial, sino también en otros aspectos, grandes poetas, escritores, políticos y músicos, académicos, doctores… en fin… grandes pensadores y hacedores de la historia.
A los 24 años, y gracias a su incursión en el mundo musical, entró en la masonería, “es una institución que contribuye a la formación del hombre en todos sus aspectos”: Se ordenó como masón el 17 de diciembre de 1947, día en que se celebró el tricentenario de Carúpano, a los seis meses dentro de la institución es nombrado, Secretario y al año Venerable Maestro…. Después de 66 años en la masonería, Gustavo Rodríguez posee el grado más alto a nivel nacional, el de Grado 33 Kadosh y se desempeña como Orador Fiscal.
Cuando Gustavo se consideró estable, se hizo cargo de su madre, la busco en su pueblo natal y la trajo hasta Carúpano, donde ya había comprado una casita, para vivir con progenitora y la familia que deseaba formar. Pero su generosidad no se limitó a sus familiares directos, también se hizo cargo se todos sus sobrinos y con orgullo y lágrimas en los ojos, sostiene hizo todo lo posible para que todos fueran profesionales.
Gustavo tuvo dos uniones sentimentales, la primera de ella fue con la señorita María Auxiliadora Rivera, quien era nieta de un hermano de su abuelo y conoció en El Pilar, cuando él fue a tocar su clarinete, al poco tiempo se casaron y lamentablemente fallece a los 10 años de matrimonio, de esta unión quedaron dos hijos Rosita y Héctor José, con el pasar del tiempo, Gustavo vuelve a apostar al amor y se une con su prima Coromoto Cerisola. Recalca con particularidad énfasis que sus sobrinos, de quienes se hizo cargo desde temprana edad…también son sus hijos.
“Todos mis hijos son mi todo”
Que se siente ser abuelo?
-Tengo como 20 nietos, ser abuelo es una alegría que no cabe en el corazón
Gustavo Rodríguez, también incursionó en la política, pertenecía a la Asociación Juvenil Venezolana, organización de trabajo clandestino perteneciente a Acción Democrática, tras la caída del General Marcos Pérez Jiménez y en vista de su labor es nombrado secretario del Concejo Municipal y encargado de organizar el archivo, donde se jubiló tiempo después.
Fue uno de los jóvenes que contribuyó a la creación del Colegio Universitario de Carúpano donde logró graduarse de Técnico Superior en Comercio.

Gustavo Rodríguez, ni olvida su historia ni esconde su pasado, es un ejemplo de lucha, de ciudadanía, de amor y de constancia, ya sus sueños se remontan a su descendencia, sus preocupaciones ya no le pertenecen, sus seres queridos se preocupan por él, su vida, es digna de contarla y de detenernos lentamente en cada detalle y es que el Carúpano de ayer, se va armando cual rompecabezas gracias a las experiencias y recuerdos de aquellos que nacieron a principio del siglo pasado.



domingo, 3 de julio de 2016

Personaje: Luisa Martínez

Julio 2013


Luisa Martínez, Directora Ejecutiva de la Casa Andrés Mata

Amante de los números, de la poesía y de la igualdad

Luisa Martínez, ha logrado a lo largo de su vida conjugar sus pasiones y conocimientos con una sonrisa plena y perenne, conocerla es contagiarse de  alegría, recorrer su vida fue navegar a través de elementos antagónicos, que sorprendentemente conviven en ella, en una extraordinaria armonía.

Roberto Martínez procedente de Cumana y Luisa Campos de la Guanota, se unieron en matrimonio y procrearon nueve hijos, Luisa Mercedes es la quinta hija… su infancia transcurre en Caiguire, recuerda haber sido una niña tímida, muy estudiosa y lectora voraz… leía todo lo que encontraba.

Su padre, el señor Roberto, dedicó su vida al trabajo, fue servidor público del Consejo Municipal y también empleado bancario. “Mi padre nos enseñó el amor por la lectura, él siempre estaba leyendo y lo que él leía, luego lo leía yo, nos crió siempre inculcándonos el valor de la honestidad, la solidaridad hacia el otro y el trabajo comunitario”

“Nosotros teníamos siempre una visión política de la vida”

La señora Luisa, su madre…y tal como lo expresa su hija, “ella entregó su vida a ser madre” pero siempre tuvo presente, que la mujer tenía que estudiar para que pudiera valerse por sí misma, lo cual, fue el impulso necesario para que la pequeña Luisa nunca dejara de soñar y de creer en ella misma.

Recuerda alguna de las lecturas que realizó cuando niña?
-Leí muchos libros, casi todos los que leía papá, después los agarraba yo, recuerdo Pobre Negro, Casas Muertas y Lo que el viento se llevó. Siempre leía el periódico, libros de cuentos y los suplementos de comiquitas que nos los intercambiamos entre los hermanos y vecinos.
En el Grupo Escolar Nueva Esparta cursa su educación primaria, en el Liceo Cruz Salmerón Acosta, que curiosamente funcionó para ese entonces en la casa natal del poeta Ramos Sucre, estudia hasta tercer año y egresa como bachiller en ciencias del Liceo Antonio José de Sucre.

-Cuando nos íbamos a graduar de bachilleres, ya un grupo de compañeros y yo teníamos mucha inclinación hacia la formación socialista, cantábamos canciones comunistas y estaba en efervescencia la lucha clandestina y le pusimos a nuestra promoción el nombre de Ernesto Che Guevara, otra parte del salón no compartía nuestras razones y ellos nombraron a su promoción Miguel Otero Silva,… ese años hubo dos promociones de miembros del mismo salón pero con nombres distintos.

Siendo bachiller que decide estudiar?
-Yo quería ser ingeniera, pero también me gustaba mucho las relaciones internacionales que se ejercían en la diplomacia,…pero cuando me hago bachiller estaba la apertura femenina en los campos masculinos, y esa circunstancia me llevó a retarme y a irrumpir en una carrera que había sido tradicionalmente para hombres y me inscribo en la Universidad de Oriente a estudiar IngenieríaIndustrial, curso mi primer semestre y al comenzar el segundo…salieron las Becas Gran Mariscal de Ayacucho, tomé una planilla para estudiar Ingeniería Naval en Inglaterra y salí.

Luisa vivió seis años en el Reino Unido, primero estudio en Brighton Technical College y luego en Portsmouth Polytechnic de donde egresa con el título de Ingeniera Mecánica mención Arquitectura Naval. Durante su estadía en el viejo continente, invertía la mayor parte de su tiempo en el estudio, pero reconoce que ahorraba muchísimo y al salir de vacaciones hacia todo lo posible por recorrer Europa y durante sus viajes se acercó aún más al mundo cultural y no escatimaba en disfrutar del teatro, el cine, musicales… las visitas a los museos y hasta la opera.

-La exigencia de la universidad era muy fuerte, solo había por materia un examen anual, pero graduarme era un gran reto, un compromiso con mi familia y hasta conmigo misma.

“En un mundo de extranjeros, era muy difícil integrarme a la sociedad inglesa… nunca me plantee quedarme por allá”

Cómo se inserta en el campo laborar al regresar a Venezuela?
-Al llegar traté de entrar a las empresas petroleras y a las empresas de astilleros pero no pude, había una resistencia a que la mujer ejerciera cargos masculinos, me decían, si necesitamos pero preferimos que sea hombre. Un día un amigo de Cumaná me dijo que aquí en Carúpano había un área naval en el Colegio Universitario, yo no estaba muy convencida de querer dar clases pero como no tenía trabajo, acepté.

Luisa Martínez entra en la planta profesoral del Colegio Universitario de Carúpano en 1980, sintió mucho temor al principio de su carrera como docente pero le puso mucho empeño,… “era una institución muy exigente”.

Que considera usted que es lo más gratificante de dar clases?
-Definitivamente el contacto con los jóvenes, con generaciones nuevas a medida que pasa el tiempo, eso nutre mucho y uno no se queda anclado en el pasado, me es grato saber y sentir que yo contribuí al desarrollo de esa ciencia en el país en los egresados de las promociones desde 1980 hasta 2007.

En 1984, el Colegio Universitario de Carúpano realiza un convenio con Italia en el área de naval y la profesora Luisa, fue una de las seleccionadas para recibir entrenamiento en astilleros italianos en Sicilia y Génova para lo cual permanece de nuevo en Europa, durante cinco meses aproximadamente. Posteriormente  tras su retorno  a su país, realiza una especialización con la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho en Gerencia en Mantenimiento.

En 1998, asume la presidencia del país, Hugo Chávez, trayendo consigo cambios de paradigmas y estilos sustentados en la formación socialista, pero es hasta el año 2001 cuando con la creación de las Comisiones Transformadoras y Modernizadoras de los Institutos y Colegios Universitarios, la profesora Luisa es convocada a asumir la subdirección administrativa de otrora Colegio Universitario, cargo que ejerció hasta el 2007.

Cuál considera usted que fue el saldo positivo de haber ejercido ese cargo?
-Hubo muchas cosas buenas, no niego que fue una experiencia muy dura y fuerte, pero por ejemplo se logró la automatización del sistema administrativo en todos los departamentos administrativos, también que fuera una sola institución no los docentes, obreros y administrativos cada quien por su lado, eso fue muy bonito y la gente lo recuerda. Fueron muy importantes las interrelaciones humanas que se dieron, descubrí que en la institución había un mundo dentro de otro mundo, ese descubrimiento para mí fue muy nutritivo.

LuisaMartínez, no solo ha dedicado su tiempo a la docencia y los números, pues su afición hacia el arte y la cultura, además de ser cultivada desde niña se comienza a plasmar en 1986 cuando en compañía de varias personas inquietas y preocupadas por la difusión de un cine distinto y de calidad, funda el Cine Club Aurelio Lyón, en honor al primer fotógrafo que tuvo Carúpano, esta iniciativa funcionó en la sala de teatro del ateneo, en el Templo Masónico, en el Cine Lilma, en la Casa Macuro, hasta que 25 años después el proyecto del cine club es absorbido por la Casa Andrés Mata.

Este personaje ya asumida carupanera, también formó parte del grupo que consideró la creación de la Casa Macuro, un espacio destinado para rescatar los valores intelectuales de la localidad, asimismo existió la motivación para constituir la Casa Andrés Mata.

Cómo comenzó a cristalizarse el proyecto de la Casa Andrés Mata?
-Bueno IvánGómez, gran amigo e historiador, sabía que el poeta Andrés Mata había nacido allí donde hoy funcionamos, y Monaldi también amigo pero arquitecto nos ayudó con el proyecto, para ese entonces el gobernador del estado era Ramón Martínez… todo se fue dando y en el 2004 la inauguramos, en principio se pensó que la Casa Andrés Mata iba a estar dirigida hacia la historia pero con el tiempo se le ha dado una vuelta hacia la literatura y la poesía.

-La casa Andrés Mata es mi proyecto de vida, es un proyecto colectivo pero me lo he tomado demasiado a pecho y a mí me encanta.

La profesora Martínez aunque ya está jubilada de educación superior no abandona la docencia, ahora está formada como tallerista en poesía de la Casa Nacional de las Letras y su conocimiento lo transmite a través del programa literario que dirige y es autora del libro Desasosiego merecedor del primer galardón en el concurso de Historias de Barrio Adentro.

“Me he dedicado a estimular la poesía en niños, niñas y adolescentes”
Y el mar en su rugido eterno
de golfo desgastado
se escucha entre las piedras
y yo, solitaria en mi ausencia
me oculto entre velámenes
que esperan la hora de partir.

Luisa Martínez

La ingeniera, poeta, docente y de izquierda, comparte su vida desde hace 30 años con el abogado Luis Alberto Giuliani y a quien considera su gran apoyo. “Luis Alberto es mi brazo izquierdo, porque es más importante que el derecho, soy zurda, él es mi amor y me apoya en todo”

Como es como madre?
-me gustaría que esta pregunta la respondieran ellos, pero ya no soy exigente, soy cariñosa y soy el centro de la familia. A mis hijos les he cultivado el valor de la honestidad, pero desde el sentido de la coherencia, allí está todo, la coherencia entre la palabra, el pensamiento y la otra…eso es la honestidad con la vida, con uno mismo.

Curiosamente sus tres hijos la perfilan como ser humano, su vida ha estado marcada por los números procedentes de la ingeniería, la cultura manifestada hoy a través dela poesía y el valor social vigente en su inclinación ideológica y política.

El mayor de sus hijos, Cesar Roberto, tranquilo y aplicado, es mimbro de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela bajo la dirección de Gustavo Dudamel, Gabriela en medica es competitiva, trabajadora e inteligente y Luis Alberto, serio y amoroso es ingeniero aeronáutico.

Para Luisa Martínez la amistad es todo “tengo amigos desde los seis años”, para llegar a conservar la amistad, no existen secretos, todo es no olvidar, estar pendiente y amarlos. Un buen amigo a veces significa más que la misma familia, con los amigos el vínculo nadie te lo crea, lo creas tú.

“Carúpano ha sido mi vida productiva, de adulta, de familia, de creación… Carúpano ha sido mi vida”

Su capacidad creadora y de gratitud ante su vida, es sin duda un ejemplo a seguir, a no descansar en la quietud, a renovarse constantemente y a encontrar en uno mismo el placer de vivir.












jueves, 30 de junio de 2016

Personaje: Inés Guerra

Mayo 2013


Inés Guerra, bailarina de nacimiento es:

La guerrera de la danza

Digna representante de la mujer luchadora venezolana, excelente bailarina, gran gerente, posee una maravillosa sensibilidad social, es perfeccionista y exigente con lo que hace… Inés Guerra es, una referencia obligada como ejemplo de la mujer pariana.
Inés Guerra nació en Güiria de la Costa, es hija de Ángela Martínez  y de Rafael Guerra, su madre también es güireña y su padre de la población de Yoco, pero criado en Trinidad y Tobago. Ángela y Rafael procrearon catorce hijos, seis de ellos perecieron al poco tiempo de haber nacido y los ocho restantes son dignos representantes de lucha y esfuerzo cotidiano.
Cuando Inés estaba chiquita, la familia Guerra se muda a Puerto La Cruz, Inés recuerda haber tenido una infancia muy alegre y llena de ritmo, era una niña tranquila y con seis años ya montaba bailes en su escuela.
Su padre le enseñó que hay que luchar por las cosas que se sueñan y su madre con su presencia, siempre le recuerda que nunca hay que darse por vencido y que siempre hay una luz al final del camino. Definitivamente son padres que llenaron a su hija de esperanza, tenacidad y fuerza.
“Papá nos ponía a bailar a diario, era obligatorio”
Parte importante de su instrucción primaria transcurre en Carúpano, pues la familia Guerra había retornado al estado Sucre, estudió en la Escuela Cristóbal Colon. El bachillerato lo cursa entre el Liceo Pedro José Salazar, José Francisco Bermúdez y el Simón Rodríguez.
Y de adolescente seguía participando en actos y actividades del liceo?
-Si siempre, en todas las actividades participaba, bailaba y montaba los bailes. Cuando entré en el José Francisco Bermúdez, armé la agrupación Danzas Bermúdez que es la que da inicio a Danzas Carúpano, pero cuando iba a estudiar tercer año de bachillerato me fui a Caracas a capacitarme en lo que siempre he amado…la danza, el baile.
Donde estudió en Caracas y por cuánto tiempo?
-Pasé casi siete años por allá, estudie en la Escuela Interamericana de Ballet, en la Escuela de ballet Folklórico Ditirambo y en el Instituto Superior de Danza Contemporánea, pero siempre iba y venía. Era alumna desde los 14 años de la Escuela de Ballet Clásico Domingo Renault en Carúpano, cuando quedaba en la sede de la Escuela de Música Luis Lyon y siempre tenía clases,  montajes, presentaciones y ensayos.
El maestro Domingo Renault, representa para Inés un gran ejemplo, él le enseñó lo básico del ballet, y a transmitir a través del baile toda la pasión de su vocación. Comenzó como su  alumna siendo tan solo una adolescente. La carga importante de ritmo y la práctica constante del baile, que tenía prácticamente desde el vientre materno, fue la combinación necesaria para que esta guerrera de la danza, se luciera posteriormente como instructora, profesora y directora de la escuela que la vio crecer, cargo que desempeña hasta lograr jubilarse con treinta años de servicio.
Después de estructurar la agrupación Danzas Bermúdez, en 1970 surge Danzas Carúpano, en su primera versión. Para su conformación fue necesario el ímpetu y voluntad de las hermanas Guerra, Inés y Susana y la invitación que se le hizo al profesor Ramón Núñez, oriundo de Tío Pedro, y por eso muchos de sus bailarines eran de esa comunidad.  Posteriormente en el año 1992 se constituye la Fundación Danzas Carúpano y desde entonces, Inés es mucho más que la presidenta, representa hasta su imagen.
Por haber jerarquizado en función de su pasión, la danza; Inés se gradúa de bachiller en el Liceo Simón Rodríguez en el turno nocturno y por libre escolaridad, cuestión que incide en su incorporación tardía en el sistema universitario. Pero cómo ella es una mujer de retos y de límites infinitos, obtiene el título de Licenciada en Gerencia de Recursos Humanos en la Universidad de Oriente, logro que la llenó de grandes satisfacciones, pero para ella nunca nada es suficiente y logra su segunda licenciatura en Danza Clásica, en lo que es hoy la Universidad Experimental de las Artes. Y hace poco culminó sus estudios para ser Terapeuta en Medicina China.
Su perseverancia y capacidad de trabajo la hace merecedora de cargos de importancia regional y nacional, responsabilidades que logró desempeñar simultáneamente con sus compromisos adquiridos con Carúpano, fue la primera coordinadora del estado Sucre del Instituto de las Artes Escénicas y Musicales y productora de eventos del Consejo Nacional de la Cultura para la misma entidad federal.
Tengo entendido que Danzas Carúpano ha participado en muchos festivales internacionales y ha logrado el mayor galardón en muchos de ellos, es cierto?
-Si, claro, con las danzas hemos visitado muchos países y esto ha sido una gran experiencia para todos, conocer nuevas culturas, bailes y montajes de otros lugares. En Rumania nos trajimos el premio “Pez de Oro del Danubio”, por ejemplo. También nos hemos presentado en Francia, República Checa, Holanda, España, Grecia, Italia, Argentina, México, Ecuador, Colombia, Trinidad y Tobago, Costa Rica y Brasil. Sin contar las múltiples funciones que se han realizado a lo largo y ancho del territorio nacional.
Que aptitudes debe tener un miembro de Danza Carúpano?
-Primero tiene que gustarle y tener vocación, es muy importante la constancia y perseverancia.
“La danza es la vida misma”
Que significa ser la madre de Rosangela?
-Ella es la gran motivación de mi vida. Todo lo que hago es para apoyarla, también es bailarina, es amante de la danza, es una niña muy dulce. Ya tiene 19 años y está estudiando quinto semestre de arquitectura.
Varios de miembros de tu familia están vinculados al quehacer cultural, e Inés asume esta situación como un beneficio, ya que se ha logrado un engranaje maravilloso, que denomina como “pilar fundamental”.
La amistad es para ella, un valor especial, dice tener muchos buenos amigos, en quieres de apoya y permanece de por vida, se considera una mujer muy sincera y ya, con 51 años y un bagaje de experiencia incalculable puede y sabe manejar la hipocresía con mano de seda.
Que le que agradecer a Carúpano?
-Le agradezco el haberme brindado el hecho de que me haya podido proyectar como mujer, como madre, como bailarina y como profesional, también se lo agradezco al Ateneo de Carúpano.
Con que sueña Inés Guerra?
-Sueño con tener una sede espectacular para Danzas Carúpano, donde se le pueda dar cabida a muchísima gente. Y poder seguir apoyando a las comunidades, si alguien necesita de nuestra presencia la forma más expedita para ubicarnos es llamándome al los números 04147806751 o 04162804221.
Inés con una personalidad inolvidable, sus ojos llenos de brillo y una sonrisa que retumba de alegría disfruta de una buena música, un buen vino y una buena compañía.
Verla y conversar con ella genera una fuerza incalculable… fuerza e ímpetu incalculable que surge al contactar con una triunfadora, que aún persiste en el esfuerzo de ser cada día mejor.






martes, 28 de junio de 2016

Personaje: Germán Plaza

Agosto 2013
Germán Plaza Rivera, sastre carupanero ejemplo de perseverancia y tenacidad

“El día que no trabajo, me fastidio”

Entre retazos, telas, pedidos culminados y por culminar, transcurre la vida de uno de los sastres ícono de la comunidad carupanera, quien con 88 años posee una sonrisa que le ilumina el día a cualquiera y unos ojos claros rayados que resulta imposible no contemplarlos para entender de qué color son e impresionarse que con el devenir del tiempo el señor Germán Plaza no necesita anteojos ni para enhebrar una aguja, también cuenta con unas manos prodigiosas que con absoluta precisión le han permitido no abandonar su pasión… su trabajo.
En 1925 nace en Carúpano, Germán Plaza Rivera, cuarto hijo de Gerónimo Plaza y de María Rivera, dice que siempre ha sido muy tímido, tanto que logró salir de primaria a los 15 años, por los ataques de miedo e inseguridad que le producían los exámenes.
Dónde estudió?
-Bueno chica, primero estudié en la casa de la maestra Herminia Guerra, que quedaba en calle Independencia donde está hoy la Panadería La Venezolana, allí estuve hasta los 6 años, era como el kindergarten. Después para estudiar primaria me inscribieron en la Escuela Alejandro Ibarra, a esa escuela le decían la escuela del maestro Agustín García Padilla y quedaba en calle Juncal con calle Miranda donde queda hoy la Prefectura.
Con su diploma de sexto grado, Germán no quiso seguir estudiando, para él la presión de presentar los exámenes era una verdadera tortura, pero recuerda con placer y regocijo que disfrutaba mucho pintar y que lo hacía muy bien.
-Una vez fui a la Botica América y a veces con las medicinas llegaban cosas del extranjero, y encontré un concurso francés que decía: Pinte lo que vea desde su ventana, lo envía por correo a la dirección que decía allí y le devolveremos un obsequio. Y yo me asomé y vi un carrito de raspado, antes le decíamos “esnobol”. Lo pinté nada mas con creyón…eso quedó lindo! Lo mande para Francia y al tiempo me llegó mi obsequio, un libro bellísimo sobre la historia de Napoleón Bonaparte.
Pero Germáncomo todo joven del momento no podía quedarse sin hacer nada, su padre habló con un dentista amigo Pedro Alvarado, para que pusiera al muchacho a aprender y a trabajar, y así fue… “arreglé y saqué muelas”.
Consiente de la necesidad de trabajar, le pone voluntad y ahínco a sus funciones como el auxiliar del dentista, pero no se sentía a gusto.
Tenía como hábito leer las caricaturas, citas y predicciones que venían en los almanaques de las medicinas y un día leyó: Si le gusta echar tijeras, métase a sastre!. Asumió esa frase como el designio de su vida, dejó su labor en la salud bucal y le pidió a su padre que lo enseñara, que él quería ser sastre.
Don Gerónimo Plaza había sido, al igual como lo es hoy, su hijo, un sastre reconocido y con muchos clientes, para él significó mucho que su hijo siguiera su oficio y lo tomara como ejemplo.
Cómo era su padre?
-Papá fue siempre muy amable y compresivo.
Y con sus ojos claros empañados por el recuerdo lleno de nostalgia y admiración por sus padres, Germánno escatimó en poner en sus labios a su madre… “mamá era bella! Muy bella! Era blanca, rosadita, de pelo largo negro…era dulciiiiita”.
La Predilecta, se llamaba la sastrería del maestro Plaza, negocio que logró sacar adelante a su familia, siete hijos y una dulce esposa, y allí junto a su padre, Germán aprendió la técnica para ser uno de sus ayudantes.
Cómo fue la experiencia de tener de jefe a su propio padre?
-Fue muy bien, yo aprendí mucho de él. Papá usaba el corte francés, para confeccionar las prendas y con ese corte me enseñó, pero yo empecé a notar que tenía varias fallas y trataba por mi propia manera de mejorar, pero una vez llegó un viajero italiano llamado Enzo, que nos traía telas y cortes y me dijo: mira Germánte tengo un regalo, un corte de tela para un flux y un libro con el método de corte americano… rapidito me lo leí, estudié los patones y lo puse en práctica, era un método más exacto y las piezas quedaban perfectas.
En 1951, llegó desde Pedernales un señor buscando personal para montar una sastrería en el estado Delta Amacuro, en virtud del auge de la industria petrolera, se fueron los tres ayudantes de don Gerónimo, su hijo, el maestro Gumer y Ramón Mata, llegaron en un vapor costanero, se instalaron y por casi dos años lograron realizar sus creaciones y ahorrar un dinerito para regresar.
Tras el regreso a su tierra natal, Germánse encuentra con dos situaciones determinantes en su vida. La primera, antes de irse a Pedernales, el ayudante de sastre, vivía una historia de amor con una chica hermosa llamada Delia Tang y a quien conoció en el Teatro Rex, él iba todos los días empaltolado, a ver películas mexicanas y argentinas y a encontrarse con la joven que trabajaba en la taquilla, ese amor fue tomando cuerpo y con los ahorros producto de su trabajo, deciden contraer matrimonio. La segunda, correspondiente a la situación política y social, su padre don Gerónimo, era militante del partido Acción Democrática, postura que le costó estar preso varias veces en la época de Pérez Jiménez, cierta vez le tocó compartir celda con un farmaceuta de El Pilar y a quien don Gerónimo le comentó algunos síntomas que le aquejaban. El amigo alarmado por las descripciones, le asoma la posibilidad que sea diabético, diagnostico  confirmado posteriormente por médicos y exámenes pertinentes. El deterioro de la salud de padre generó que Germán quedara a cargo de La Predilecta.
“Tenía muchos clientes, los que heredé de papá y los que hice yo”
Además de administrar La Predilecta, con unos amigos fundan en El Pilar una escuela de oficio, él era el encargado del área de la sastrería, Iginio Fuentes de plomería, Trina de Ordosgoitti en repostería, también había peluquería y la directora de esta iniciativa era la señora Reina de Domínguez.
De la unión de Germán con Delia, nacen cinco hijos; Marínela, German Enrique, Javier, Ismael Alfredo y José Gregorio, según la descripción de su padre, todos son amables, educados y amorosos. El cuarto hijo, Ismael tenía parálisis cerebral y pese a los pronósticos logró vivir hasta la edad de 25 años. Germán al recordar a su hijo, permite de nuevo que su mirada se nuble con lágrimas,… “ya yo no vivía con Delia cuando el murió, y yo no sé si era porque era discapacitado pero yo lo quería demasiado y lo sigo queriendo”. Por los Plaza Tang, Germáncuenta con 8 nietos y 2 bisnietos. Fuera del matrimonio German comparte su cariño de padre con Nancy y Orgal José.
Cómo es como padre?
-Siempre he procurado ser buen padre, atender a mis hijos, y apoyarlos para que estudien.
Que significa ser abuelo y bisabuelo?
-Es divino es una bendición de dios.
Germánhizo toda su vida en Carúpano, continuó el legado de su padre con La Predilecta, sastrería a su mando durante 63 años y los que vienen, entiende que su pasión es su trabajo y su sueño es nunca dejar de estar activo.
-Yo sé que estoy viejo, y ya hay muchas cosas que no puedo hacer, pero por eso mismo, hoy en día trabajo mucho más que cuando era joven, yo creo que si dejo de coser me muero y el día que no abro la sastrería me fastidio.
“He conocido muchas personas que se jubilan, se fastidian y se mueren”
Y Carúpano?
-Yo amo tanto a Carúpano, que nunca me pude ir definitivamente para ningún lado y ya no quiero salir de aquí. Pero Carúpano ha cambiado mucho y para mal, antes era un oasis, el calor es cada día más fuerte. Recuerdo que después de cenar mis padres y nosotros, sus hijos, nos sentábamos en la puerta de la casa hasta tarde a hablar y volteabas la cara hacia la calle y veías aquel poco e´ gente sentados en las puertas de sus casas, eso era bello y ya se perdió.
“Tengo ganas de comenzar a devolver el tiempo, el año que viene en vez de cumplir 89, voy a cumplir 88”

GermánPlaza, digno ejemplo de lucha y tenacidad, disfruta enormemente de un buen bolero y un tango, entiende que la vida hay que vivirla y con su experiencia y gratitud, tomándome de la mano, mirándome con sus ojos claros y ofreciéndome su amistad, pronunció un regalo de vida: “nunca le des más importancia a las cosas que la importancia que le merece”.

lunes, 27 de junio de 2016

Personaje: Sixto Sánchez

Enero 2013
Sixto Sánchez, actor, poeta y docente… aunque pase el tiempo, dice:
Siento la necesidad de volver a las tablas

El licenciado Sixto Sánchez, es actor profesional de teatro, actuó en más de veinte obras, algunas con funciones en varios teatros del país y en el exterior, fue director de teatro, es poeta, con cinco libros publicados y actualmente es el Jefe de la División de Investigación, Extensión, Postgrado y Producción de Universidad Politécnica Territorial Luis Marino Rivera y forma parte de la Junta Directiva de la Fundación del Poder Popular Ateneo Luis Mariano Rivera.
Hijo de padres tachirenses, Sixto María Sánchez y de Mercedes Carrillo; mayor de cuatro hermanos, Luisa, Teresa y Luis. Sixto, nace en el estado Trujillo. Su padre, quien era técnico en telecomunicaciones tenía que trasladarse por todo el territorio nacional para realizar su trabajo, de allí que los servicios que ofrecía el señor Sánchez, fueron solicitados desde Valera, a donde se trasladó con su esposa y allí donde es nace el personaje de esta semana…Sixto Sánchez.
Su infancia transcurre en Caracas, específicamente en Coche, se recuerda como un niño introvertido y que jugaba solo. Muy cerca de su casa había una cancha y pasaba el mayor tiempo de su día haciendo deporte, y tanto lo disfrutaba que no iba a clases, Sus padres como una forma de correctivo y de obligarlo a estudiar, lo inscribieron en el internado militar Monseñor Arias, ubicado en Filas de Mariche.
En el Monseñor Arias, Sixto Sánchez, era todo un rebelde sin causa, aunque tenía muy claro lo que no quería hacer, solicitaba explicaciones a órdenes militares que no le parecían adecuadas, rompía con las reglas y nunca se adaptó al sistema, cuestión que se reflejó en un castigo constante y durante los dos años que estuvo interno, nunca logró salir de la institución, hasta que lo expulsaron.
Termina sus estudios de educación media en el liceo Pedro Emilio Coll, donde egresa como bachiller en humanidades, decide irse a España a estudiar Psicología, y sin conocer a nadie allá llega a Madrid y se inscribe en la Universidad Complutense. Estando en el viejo continente, conoció a un monseñor venezolano del estado Trujillo, y fue gracias a él, que descubrió su pasión por el teatro.
En la Universidad Complutense de Madrid, dirigió un pequeño grupo de teatro y uno de sus integrantes, en una profunda crisis existencial, manifestó el deseo de suicidarse, Sixto, estudiante de psicología, lejos de alentarlo a amar la vida y a valorar su presencia, lo aupó a que lo hiciera, … que se suicidara, considerando que era una voluntad genuina. Ese día, se percató que no podía ser psicólogo.
Se regresa a Venezuela, y comienza a estudiar Letras en la Universidad Central, ya para ese entonces, observa un cambio en su comportamiento tornándose, a veces agresivo. Continúa su rebeldía y su afán por hallar el porqué de las cosas. Hace del teatro, de las tablas y de los personajes su forma de canalizar y de expresarse.
Cómo fue su incursión en el teatro?
-Estuve en muchas escuelas de teatro, aprendiendo de todo y de todos, en el Teatro Experimental Eduardo Gil, en Teatrella con Costa Palamides, en el Teatro Nacional de Repertorio con María Cristina Lozada  y hasta llegue a pertenecer al elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro dirigido por Isaac Chocrón. Le dediqué al teatro profesional 15 años de mi vida.
Sixto lleva el teatro a cuesta, verlo es un deleite de expresión corporal, voz y dicción impecable y elocuencia contagiosa.
Cómo era ser parte del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro?
-Era muy sacrificado, estaba todo el tiempo dedicado a la Compañía Nacional que tenía la sede en el Teatro Teresa Carreño, durante el día ensayábamos y en las noches teníamos función, en 1996 montamos Pedro Navajas y logramos hacer 100 funciones, yo hacia un personaje que gustó mucho, Chan el Cabro.
“Para mí el teatro es un lenguaje de expresión cotidiana”
Y con toda su experiencia como actor, estuvo en televisión?¨
-Sí, hice varias cuñas, recuerdo la de Firestone, Frigilux y Seguros Catatumbo, me rebuscaba con eso, hacia dos cuñas al año.
Y la poesía?
-Siempre he escrito poesía, he publicado cinco libros, todos con toques autobiográficos, me gusta que la gente entienda la propuesta, que entienda lo que lea.
Serías capaz de compartir una de tus poesías?
-Claro, me identifico mucho con uno que titulé Amén

Amén
Cuando yo sea muerto
No me arreglen una sonrisa
Que de vivo no tuve
Ni acomoden mi barriga
Aparentando ser flaco
Si pueden, dejen sonar
Música estridente, sicodélica
Las manos detrás de la cabeza
Como si estuviera en la playa
Pónganme las medias y la correa
Que compré para esa fecha
¡Y por favor! A las fotografías no les reclamen por mis actos
Les juro que jamás responderán.

Al entrar como estudiante en la Universidad Central de Venezuela, vincularse con la poesía y entender que el teatro es su gran pasión, conoce a Pilar Ciscar, carupanera y estudiante de Arte en la misma casa de estudios superiores y con quien tiene 27 años de casado y tres hijos.
Qué significó haberse venido a vivir a Carúpano?
-El cambio. Para mi Carúpano es el cambio, vivir acá me enseñó a no ser el mismo, a comenzar a comedirme, a observar mucho. A dejar atrás al joven Sixto para dar paso al señor Sixto, a veces quisiera volver a ser como era antes, pero ya entiendo que el tiempo pasa y no se devuelve. Somos nosotros los que tenemos que ir renovándonos y haciendo, con lo que se puede, lo que nos hace feliz y al recordar mi vida siempre digo…yo también fui feliz!.
La joven pareja, a principios de la década de los 90 deciden venirse a vivir a Carúpano, en busca de una mejor calidad de vida, y monta en el otrora Instituto Universitario de Tecnología Jacinto Navarro Vallenilla, un grupo de teatro con la participación de los miembros de comunidad universitaria, aceptando la incorporación de estudiantes, docentes, personal obrero y administrativo: Fue una época de mucho empuje, motivación, estaba recién llegado a esta tierra y sentía un ímpetu inmenso por hacer las cosas bien.
“Admiro la capacidad que tiene el carupanero de tener amigos de toda la vida”
Luego es incorporado entre la planta profesoral de esta universidad y se mantiene hasta ahora, con ciertos tropiezos, quizás dados por la dificultad de empatía de muchos hacía él. Entender a Sixto Sánchez a primera luces resulta complicado, pero definitivamente es un personaje sincero y noble, y tan efímero y etéreo como un buen poeta y terrenal y crudo como la vida misma.
Cómo se siente trabajando de docente?
-Para serte sincero, nunca me ha gustado. He aprendido a respetar la labor del profesor y de los estudiantes, para mí la docencia es una forma de acercamiento con la gente.
Sixto Sánchez fue capaz de dejar su vida de poeta, actor y director de teatro en Caracas, para asumirse más adulto y volcar su voluntad a la conformación de su familia y desplegar su talento en los espacios para el aprendizaje, pero al mencionarle a su esposa, Pilar… es grato sentir en su mirada destellos de amor, alegría, picardía y paz.
Que significa Pilar Ciscar en tu vida?
-Pilar es mi protectora, siempre está muy pendiente de todos los detalles, es capaz de hacer miles cosas a la vez y es una mujer sumamente sensible, ella ha estado presente en los grandes momentos de mi vida.
Sixto Sánchez tiene cuatro hijos y se cataloga como un padre protector, en primero no es hijo de Pilar, se llama Sixto Alejandro y vive en Costa Rica, se dedica a la promoción, es un buen empresario. Con Pilar tiene tres hijos, Diego es un joven emprendedor de la publicidad, tatuador, muy amigable y con una capacidad para pintar impresionante; Rodrigo, estudia en Maturín, educación física, es callado y solitario y Beatriz, que quiere ser veterinario, es la gran alegría de la casa, adora cantar y agarra todos los animales de la calle.
Al culminar este encuentro baja el telón. La entrevista: un monologo exquisito de un actor consagrado. Su vida: un arrebato de pasión intenso cuyo argumento central es la creación de un hombre brillante que purga por encontrarse en la mirada del otro.

Con el alma agitada y deseo de plasmar tanta elocuencia y creatividad juntas se forja esta síntesis de vida y aplaude el corazón de quien la escribe.